Chile es el país con mayor consumo de té en Latinoamérica: alrededor de 390 tazas de té anual por persona, es decir algo así como 78 litros de té per cápita.
 
Y el más consumido es el tradicional negro Ceylán, y en segundo lugar el te verde.
 
“Todos los tipos de té son antioxidantes por su alto contenido en polifenoles, catequinas e isoflavonas. Al ser antioxidantes previenen enfermedades como hipercolesterolemia, hipertensión arterial, previenen accidentes cardiovasculares, disminuyen las probabilidades de desarrollar alzeimer, entre otras”, señala Silvana Saavedra, secretaria de estudios de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.
 
Tipos de té

Existe actualmente una gran variedad de tés en el comercio chileno, entre los cuales están:

Té verde: las hojas de este te tienen el mínimo de oxidación por lo cual tiene un excelente aporte de antioxidantes (principalmente catequinas) que ayudan a disminuir los riesgos de cáncer, reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, aumentan la termogénesis.

Té rojo: las hojas de esta variedad se maduran por largo tiempo en bodegas especializadas, y esto le confiere su oscuro color y fuerte aroma, este te es conocido por su ayuda en quemar grasas y su gran poder diurético.

Té negro: es una variedad un poco menos madura que él té rojo, tiene un efecto tonificador del sistema nervioso por su contenido de metilxantina, por lo cual se usa para reducir el riesgo de Alzeimer. Relaja la musculatura bronquial por lo que es de utilidad en cuadros respiratorios.

Té blanco: Esta variedad se hace con los brotes de las plantas de té por lo que la cantidad y poder de sus antioxidantes es superior a los otros té, previniendo el envejecimiento celular del organismo.

Té azul o té oolong: es una variedad de té con suave sabor a frutas secas, también rico en antioxidante, que previene enfermedades cardiovasculares y reduce el colesterol.
 
Ceremonia del té

En Oriente, el té es mucho más que una simple bebida. Es prácticamente un estilo de vida, que tiene connotaciones muy diversas. Sirve para pedir perdón, para agasajar a la familia, para unir a la gente y muchas cosas más.

En “El Libro de los Cantos”, primera antología de poesía china del siglo VI antes de nuestra era, ya aparece mencionado el té. En esos años, esta infusión era considerada una bebida medicinal, recomendable para prevenir las afecciones digestivas y hepáticas. También se lo prescribía para la hipertensión, y dicen que mejoraba la vista y hasta evitaba la caída del cabello. Los antiguos chinos, de costumbres más extremas, lo utilizaban para combatir el envenenamiento.