Es un acto que causa ternura en todos -sobre todo para quien recibe el gesto- y al que le dábamos principalmente un carácter amoroso, aunque la explicación parece ser mucho más sencilla.

Que los gatos "amasen" todo lo que encuentren en su camino, incluyendo a sus amos, sería un acto reflejo aprendido en su época de cachorros. Según detalló huffingtonpost, y citando a SciShow, esta acción tendría el objetivo de estimular la producción de leche en la madre.

Esta costumbre, además, solo se mantendría en los felinos domesticados, ya que los gatos salvajes la pierden a medida que crecen.

Por último, el texto reseña que mantener este gesto se debe -en parte- a la respuesta positiva que obtienen de los humanos cuando la ejecutan, a pesar que algunas veces las garras suelen ser un visitante indeseado.

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