Eddie Simms tiene 102 años y realizó una llamativa llamada a la policía de San Luis en Estados Unidos: pidió que la arrestaran y esposaran.

Sin embargo, el hecho no es debido a que cometió un crimen y se quería entregar. Sino que deseaba cumplir un deseo.

Según informa ABC, la mujer realizó una lista con objetivos a cumplir antes de fallecer así que los funcionarios decidieron ayudarla, considerando además que siempre les daba regalos que hacía en su tiempo libre.

De esta manera, la fueron a buscar y la llevaron esposada y en el asiento de atrás de un automóvil policial hasta un hogar de ancianos, en donde se puso a jugar Bingo.

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