Monica Riley se encuentra preocupada debido a su peso: 317 kilos. Sin embargo, su interés no radica en disminuir tallas, sino que al contrario: quiere ser la mujer más gorda del mundo.

Por este motivo se alimenta día a día pensando en llegar lo antes posible a los 400 kilos, siendo ayudada en su tarea por su propia pareja en su casa en Fort Worth, en Estados Unidos.

De esta manera, en 24 horas come lo siguiente: seis salchichas, una taza de cereal con azúcar, cinco sándwiches de pollo, cuatro hamburguesas con queso dobles, papas a la francesa, macarrones con queso, 30 nuggets, tacos, seis bollos, dos malteadas para ganar peso y más de tres kilos de helado. En total, 8 mil calorías.

Y debido al peso que tiene, cuenta con problemas para movilizarse y hacer sus actividades diarias, por lo que su pareja la ayuda a cambiarse de ropa, a lavarse y a alimentarse.

El hombre manifestó además en entrevista con el diario ingles Daily Mail que le gusta el estado físico en que se encuentra la mujer, ya que siempre tuvo fantasías sexuales con mujeres con obesidad mórbida.

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