Son dos ancianos, llorando, tomados de las manos. Es una escena conmovedora, pero que se vuelve desgarradora cuando se conoce la historia que esconde esta imagen.

Son los Gottschalks, quienes llevan casados 62 años y hace ocho meses tuvieron que separarse por primera vez. Wolf y Anita Gottschalk, según informa CNN en Español, quedaron admitidos en hogares diferentes lo que los ha obligado a estar distantes.

Ahora, cada dos días algún familiar debe conducir 40 minutos para reunirlos. Generalmente es la nieta de ellos, Ashley Bartyik, quien narró a CNN que cada despedida “es un arrebato emocional de ambos”.

La misma Bartyik fue la subió esta imagen a Facebook para tratar de que alguien ayude a sus abuelos y los vuelva a juntar.

"Queremos justicia para mis abuelos, que después de 62 años juntos merecen pasar sus últimos momentos en el mismo edificio", se lee en su publicación en Facebook.

 

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