Tal vez no lo griten a todo el mundo, pero ser hombre no es tan fácil como parece, incluso cuando de ir al baño se trata, ya que heroicamente corren un riesgo cada vez que hacen un viaje al urinario. La posibilidad de un salpicón siempre está al acecho, listo para arruinar su noche.

Para suerte de ellos, es que unos físicos han encontrado un diseño que evita la tan odiada salpicadura a la hora de usar el urinario, creando algo a lo que llaman "el hoyo negro del baño".

Tadd Truscott, director del Splash Lab de Utah State University y Randy Hurd, estudiante graduado, han presentado un diseño de adición para urinarios que implica orinar sobre una serie abarrotada de nanotubos, reduciendo así la posibilidad de salpicarte. La presentación fue hecha a la División de Fluidos Dinámicos de la American Physical Society en Boston.

El diseño a prueba de salpicaduras se inspiró por un musgo super absorbente llamado Syntrichia caninervis, el cual crea una especie de hoyo negro.

La explicación de los investigadores dice: "La substancia consiste de unos nanotubos altos de carbono en los que entra la luz, pero no sale. Mirando fotos de este material es bastante extraño porque no refleja la luz de ninguna manera. Pensamos que si funciona con la luz, podíamos encontrar las condiciones para hacerlo funcionar con gotas de orina".

Ellos han estado investigando el tema de la salpicadura desde el 2013 y crearon un modelo de una uretra masculina en una impresora de 3D. Un estudio implicaba enviar vapor de agua teñida, el equivalente de la orina de hombres de mediana edad, a través del tubo para analizar los principales peligros de las salpicaduras.

Claro que son buenas noticias que el salpicón pueda ser cosa del pasado, pero puede que también existan otros usos potenciales para esta tecnología, como empleados que trabajen con químicos peligrosos. Lo que si está claro, es que ya no te salpicarás tus pantalones.