La nueva élite de arquitectas nacionales desmitifica que la profesión esté dominada por hombres. Efectivamente, en los últimos años ha aumentado la presencia de mujeres en la arquitectura. “Si bien siempre ha habido, no necesariamente han destacado ya que estaban bajo el alero de otros. Las mujeres hoy han logrado alzar la voz, confiar en sus ideas y opiniones, somos más inquietas, holísticas, con intereses propios y más independientes “, destaca la arquitecta Francisca Pulido.

Este es un perfil de tres profesionales exitosas, cuyas carreras han sido impulsadas ya sea desde lo académico, gremial, ligada a oficinas de arquitectura o bien de manera independiente.

Francisca Pulido

Reconocida por su obra como arquitecta, labor docente y por liderar proyectos que contribuyen a la difusión de la arquitectura, ha traspasado las fronteras, desarrollando proyectos en México y Guatemala. Profesional de la Universidad Finis Terrae, reconoce que “no era la carrera que quería estudiar, llegué por casualidad, intentando no perder un año mientras me preparaba para dar la prueba nuevamente. Pero me encanté y decidí continuar”, comenta.

La primera oficina en la que trabajó por más de 5 años fue la de Mathias Klotz. “Aprendí con él más que lo que me había enseñado la misma universidad”. Luego se independizó, trabajando en encargos de pequeña escala, “hasta que formamos con Felipe Assadi ‘Assadi y Pulido Arquitectos’, logrando no sólo encargos de mayor formato, sino que también salir del país con nuevos proyectos y dando a conocer nuestra manera de hacer arquitectura en diversos medios”.

Hoy Francisca está muy vinculada a lo académico, y normalmente hace clases en dos o tres universidades por año. En cuanto a proyectos, pocos y privados. “Así logras dedicarle el tiempo necesario para que el resultado sea el mejor dentro de las posibilidades”. Está enfocada principalmente en casas e iniciando la gestión de proyectos de edificios de pequeño formato.

A su vez es directora en Chile del Congreso Arquine, congreso de arquitectura que se hace en México y Colombia y que acá ya se ha realizado en dos oportunidades, con invitados extranjeros y nacionales, y colabora en el comité editorial de la revista de la AOA (Asociación de Oficinas de Arquitectos). “Trabajar en diversos ámbitos me enriquece enormemente”, admite.

“Estos últimos años he tenido la posibilidad de viajar y estar en contacto con arquitectos de otros lugares, y la verdad es que desde afuera el panorama de la arquitectura en Chile se ve increíble, sumamente valorada, propositiva y reconocida. Hay muchos ojos mirando constantemente lo que acá se hace”, relata.

Mónica Álvarez de Oro

Profesional de la Universidad de Chile y máster en Dirección de Proyectos con Eficiencia Energética, Mónica es arquitecta de terreno. “Lo mío es el casco y los bototos, aunque también me toca ponerme el vestido y los zapatos de lady cuando debo asistir a reuniones”, reconoce.

Casada con el arquitecto Fernando Marín, cofundaron el 2004 Mao Arquitectos, oficina de arquitectura que desarrolla su labor en varios ámbitos de la profesión, tales como proyectos inmobiliarios, institucionales, deportivos, comerciales y de infraestructura aeroportuaria.

Para Mónica, “la arquitectura es un mundo de hombres; hoy aún hay poco espacio para las mujeres, siempre tenemos que andar demostrando nuestras capacidades, pero al final del día lo gratificante de la profesión compensa cualquier problema”.

Tras egresar de la universidad trabajó en oficinas como la de Alberto Fernández y Jorge Ramírez; también tuvo un paso por el sector del retail, llegando a ser jefa de proyectos. “Hace 10 años que junto a mi marido nos independizamos, lo cual ha sido un aprendizaje importante en mi carrera personal”.

Mao Arquitectos, oficina de arquitectura que desarrolla su labor en varios ámbitos de la profesión, estuvo detrás de estos dos proyectos.

Gabriela de la Piedra

Innovación en el diseño y alta calidad en la ejecución destaca el trabajo de Gabriela, que se ha especializado en la arquitectura e interiorismo boutique desde 2003, cuando creó la oficina PM200 Arquitectos junto a sus socios, los hermanos Fernando y Gonzalo Paredes, Su foco está en el retail, oficinas y segunda vivienda.

Arquitecta de la Universidad Mayor, hoy es cercana a la docencia. “Llegué a la arquitectura un poco por mi papá; él diseñaba muebles, era un arquitecto frustrado, y creo que eso influyó en mi decisión”.

“Hoy las mujeres estamos en todas partes, y en la arquitectura estamos al mando del Colegio de Arquitectos, por ejemplo, como independientes o siendo socias de oficinas. Si bien sigue siendo un rubro de hombres, hemos dado la pelea para que eso cambie”.

PM200 tiene oficinas en Santiago y Pucón, y se ha convertido en un referente en el diseño arquitectónico en el área de tiendas y oficinas, colaborando internacionalmente en propuestas de diseños de marcas tan prestigiosas como TNF, Jack Wolfskin, Salomon, Scott y DC, entre otras. Pero su gran pasión es enseñar a futuras generaciones de la arquitectura. “Me he dedicado estos últimos años a enseñar; dicto clases de Historia de la Arquitectura en la Universidad Mayor, y además tengo un cargo de vinculación con el medio”, sentencia.