Una de las regiones que sufrió fuertemente el impacto del terremoto del 27 de febrero de 2010 fue la VI, del Libertador General Bernardo O’Higgins. La inmensa mayoría de las típicas construcciones de la zona se vieron profundamente afectadas, y el proceso de reconstrucción y reparación no ha sido fácil. 

Han pasado los años y todavía queda trabajo por hacer, pero queremos dar a conocer dos importantes gestiones destinadas a reconstruir parte de ese patrimonio que las comunidades debemos mantener como parte de nuestra historia.

Un silo de 200 años

La comunidad rural de Totihue –ubicada en la comuna de Requínoa– usaba desde 1972 un antiguo silo como capilla. Con el terremoto quedó totalmente inutilizable, e incluso debió clausurarse ante el inminente peligro de derrumbe.

El destacado arquitecto nacional Gonzalo Mardones se involucró en el proceso de reparación; reconstruyó la capilla de Totihue y rehízo el silo, de más de 200 años. Gracias a su labor la comunidad pudo recuperar este importante espacio de reunión y oración.

Mardones cuenta que recibió esta obra como un regalo, y destaca la participación de las entidades involucradas en el proceso. “La comunidad entera participó bajo la tutela del párroco Iván Gajardo”. Para poder concretar la obra se realizaron “todo tipo de colectas, empresarios de la zona nos regalaron todas las maderas, y tuvimos también la colaboración de empresas que nos entregaron materiales a muy bajo costo. Lo que hicimos fue recuperar un silo muy nuestro, muy propio del campo chileno, que se vio muy afectado por el terremoto, de una forma contemporánea, reconociendo su valor patrimonial”. En ese sentido asegura que cada día se valora más en nuestro país la arquitectura nacional.

Y el reconocimiento traspasó fronteras. Gonzalo Mardones fue premiado este año con el AR Fe de Architectural Review –destacada revista internacional de arquitectura– del cual se siente agradecido. “Es un regalo, especialmente porque se trata de una obra muy modesta donde la austeridad en el uso de los materiales es fundamental. Sin duda lo que valoriza el reconocimiento es todo lo que hay detrás de la comunidad para realizar la obra, el que destaquen un trabajo modesto pero profundo en una de las regiones más campesinas del país”.  

El Carmen del Olivar

Lía Karmelic es arquitecta de la U. De Chile, doctora en Patrimonio de la U. De Sevilla y miembro de la oficina Arias Arquitectos; la restauración y reconstrucción patrimonial de inmuebles es un área a la que se mantienen vinculados desde el 2007, a partir de los terremotos de Tarapacá (2005) y Tocopilla (2007). A partir del 2010 han trabajado intensamente en la Sexta Región, donde restauraron la iglesia de Olivar, Nuestra Señora del Carmen, fuertemente dañada por el sismo.

El trabajo fue arduo, pero los resultados ya forman parte de la comunidad de Olivar. Karmelic nos detalla que el proceso comenzó de inmediato post terremoto, cuando se realizó un diagnóstico inicial. Los recursos se obtuvieron de fondos del Gobierno Regional, con apoyo del Arzobispado y de la comunidad, todos participantes muy activos. La ejecución de los trabajos se hizo entre mayo del 2013 y comienzos de este año. “Se reintegró la materialidad original de los corredores, baldosas de ladrillo, pilares de madera, y se integraron pilares de alerce, con la forma original. También se restituyó la torre que había sido retirada antes del terremoto, porque se encontraba muy deteriorada”.

En medio de todo el proceso hubo elementos o situaciones impensadas, como que “en la sacristía, por ejemplo, se encontró un cielo de caña original oculto bajo el cielo de madera, el que fue restaurado y dejado a la vista”, relata Lía.

La capilla de Totihue responde a una reconstrucción más bien contemporánea, mientras que la iglesia de Olivar es una restauración patrimonial más tradicional. En este sentido los procesos de reparación pueden ser difíciles y complejos, especialmente si lo que debe realizarse es un trabajo tras un desastre natural tan relevante como un terremoto.

Las construcciones y las casas van marcando la historia de los barrios, son parte de nuestra memoria, y la memoria no la podemos olvidar. Y en ese sentido, restaurar no es hacer las cosas como antes en forma exacta, sino valorarlas y reinterpretarlas de acuerdo al contexto y al tiempo en que vivimos.

FICHA: Reconstrucción Capilla Totihue.

Ubicación: Comuna de Requínoa, Región de O’Higgins.

Mandante: Fundación AIS Chile, comunidad de Totihue.

Arquitecto: Gonzalo Mardones V.

FICHA: Restauración Patrimonial Iglesia de Olivar

Ubicación: Comuna de Olivar, Región de O’Higgins

Mandante: Municipalidad de Olivar, Región de O’Higgins.

Arquitecto proyectista: Lía Karmelic y Patricio Arias Cortés

Arquitecto en obra: Patricio Arias Cortés, Pablo Alvear, Mauricio Rojas.