Seguramente pocas veces un simple refrigerador llama tanto la atención e invita a su admiración. Claro, la tecnología cada día sorprende más, el diseño interior incluye varios compartimentos, dispensadores de agua y hielo, pantalla touch, eficiencia energética y una larga lista de etcéteras. Sin embargo, esto se terminó con la reciente colaboración de la firma Dolce & Gabbana para la marca Smeg. Estos 100 exclusivos refrigeradores rompieron la barrera de los electrodomésticos para transformarse en arte y lujo.

La edición especial del refrigerador FAB28 de Smeg –modelo icónico de cantos redondeados y de aspecto vintage, al que se ha integrado también la más avanzada tecnología– fue lanzado en el 55° Salón Internacional del Mueble de Milán.

Lo novedoso es que aunque estas empresas pertenecen a sectores creativos diferentes, se unieron para mantener la tradición de excelencia que se plasma en el “Made in Italy”, con un intercambio de tradiciones tanto familiares como culturales que han permitido combinar diferentes épocas, especialidades y sensibilidades en una pieza.

Sólo la mano de Dolce&Gabbana podía estar detrás de este objeto. Cada una de las unidades es una pieza de arte pintada a mano por reconocidos artistas sicilianos, quienes integraron en sus diseños elementos como limones, el símbolo de Trinacria, ruedas de carro, caballeros medievales y escenas de batalla, todos elementos distintivos de Italia, del teatro de marionetas y, por cierto, de las líneas de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. 

Son 100 unidades exclusivas que buscan transformarse en un objeto de culto, gracias a esta perfecta combinación de calidad y creatividad, lujo que ya tiene precio: U$D34.000.