Ubicado en un segundo piso en pleno Barrio Bellavista, su concepto moderno, vanguardista y fuera de lo común sorprende no sólo por su colorido diseño y tecnología de punta, sino también por su relajada onda urbana, de energía contagiosa. Con diseño barroco-moderno, y de la mano de la mejor gastronomía, The Hip llegó a engrosar la lista de hoteles boutique abiertos el último año en Santiago, aunque aquí se puede decir que la exclusividad es más que un adjetivo, ya que cuenta con sólo 7 habitaciones, cada una identificada con un color, decoración totalmente diferentes entre sí y que a través de un proceso creativo intentan mostrar cada historia y concepto a través del diseño.

Si bien es de onda muy relajada, casi hippie, esta grata informalidad se equilibra con comodidades de lujo, que incluyen un exclusivo servicio de té individual en cada pieza, buffet de almohadas, amenities con el sello The Hip y completa domótica que permite un manejo personalizado desde un tablet.

La arquitectura es una propuesta de Alberto y Elisa Agostini, quienes trabajaron sobre la base de dos casonas antiguas cuyas fachadas dan a Pío Nono, ambas en el segundo piso del edificio. Estas casonas compartían un patio interior en el primer piso, sobre el cual se proyectó la terraza en volado S33W70, uno de los bares del momento. Las fachadas de Pío Nono se mantuvieron y se remodelaron las ventanas por un tema de aislación. De las fachadas que dan al interior del Patio Bellavista, en tanto, se restauraron las más importantes, “y prácticamente las tuvimos que hacer nuevas en maderas nobles, ya que siendo tan antiguas estaban casi podridas. Mantuvimos las fachadas y ahí pusimos vidrios de piso a techo para no quitarle protagonismo a éstas”, señalan los arquitectos.

La propuesta arquitectónica del The Hip siempre fue una mezcla de un concepto barroco-moderno, pero que visualmente prevalecieran las fachadas antiguas; por eso se optó en las partes nuevas por poner fachadas de vidrio, para que no predominaran sobre la arquitectura de antaño y que de todas formas dieran un aspecto más limpio y moderno.

“Queremos transmitir un estilo vanguardista fuera de lo común, sorprendiendo no sólo por su moderno y colorido diseño, sino que también incluyendo tecnología de punta en la fachada antigua que existe en el hotel; nuestra idea fue mezclar estos dos tiempos, fusionarlos con su relajada onda urbana y, a través de todos estos conceptos, generar nuevas experiencias en las personas que lo visiten”, agregan.

¿Cómo se inserta en el barrio?

Es una mezcla de lo antiguo con lo moderno… La verdad es que gracias a la propuesta arquitectónica no irrumpe en la arquitectura del barrio, ya que van súper de la mano…

Patio Bellavista está inserto en un barrio bohemio, gastronómico, elegante, pero con toques de antigüedad…. Lo mismo pasa con los interiores de The Hip, en especial con el Red Luxury Bar, que tiene una presencia más ecléctica y vivida, y que es el lugar del hotel donde se pudo preservar mucho mejor la parte de la casona antigua ya que estaba en mejor estado. La terraza SW3370 y las habitaciones responden a la propuesta más moderna.

​La decoración de las habitaciones y S33W70 estuvo a cargo de la diseñadora Francesca Bassi, y en los espacios comunes se propuso un estilo único, con rincones y detalles especiales.

La arquitectura es una propuesta de Alberto y Elisa Agostini, quienes trabajaron sobre la base de dos casonas antiguas cuyas fachadas dan a Pío Nono.