La historia profesional de Luis Alonso parte a fines de los 70, pero es en 1999 cuando sabe por primera vez de nuestro país al recibir un encargo de la familia Leria: crear un nuevo concepto en gimnasios. Así es como diseña el Club Balthus, proyecto que fue sólo el inicio de su relación con Santiago, ya que hace tres años se instaló en nuestro país, dejando la casa matriz de su empresa en España. “Soy una persona que necesita excitación intelectual. Hace tres años en España se respiraba un pesimismo exacerbado. A mí ese estado me asfixiaba; necesitaba un cambio. Ya trabajábamos con Latinoamérica y nos pareció una buena idea dar el salto. Vimos que podíamos exportar nuestros conceptos. Eso es lo que hacemos”, señaló en una reciente entrevista al referirse al traslado de su firma a nuestro país. En su portafolio destacan, por ejemplo, más de 46 centros deportivos ideados y pensados fundamentalmente para las personas.

De hecho, 15 años después de Balthus revisaron el proyecto y decidieron incorporar nuevas tendencias; el resultado de este ejercicio fue Youtopia, centro deportivo ubicado en Mall Vivo Los Trapenses cuya aspiración es ser un club de alta calidad, donde el diseño particular llegará a las ciudades más importantes de Sudamérica, entregando una experiencia singular en torno al deporte. La idea es llevar esta nueva marca a ser más que una cadena.

Entre Ríos…

Actualmente los pasos de Alonso están en dos frentes en este lado del mundo: la nueva cara de Borderío, en Vitacura, Santiago, y los últimos toques a la Villa Olímpica, en Río de Janeiro, que recibirá a árbitros y periodistas en el mes de agosto.

El espacio en Borderío apunta a áreas verdes, un auditorium al aire libre e instalaciones para adultos mayores y niños. La polifuncionalidad de los espacios es lo que une esta nueva apuesta con las que ya ha realizado en más de 10 países (Chile, Colombia, Perú, Honduras, Kazakstán, Brasil, Ucrania, Polonia, Marruecos, Argelia, China, Qatar). Su objetivo es mantener ocupados los edificios que diseña; para ello incluye actividades y espacios para distintas edades e intereses. Y facilidades para quienes se trasladan en bicicletas.

Alonso es un deportista, y seguro que parte de ese interés es el que ha encaminado su carrera. Fue atleta juvenil y junior del FC Barcelona; ha corrido 16 maratones, y claro, cuando dice que “el deporte forma parte de mi vida”, no está exagerando. Es así como hoy llega a un punto máximo de acercamiento del deporte y el diseño, porque junto al arquitecto brasileño Joao Pedro Backheuse está dando los últimos toques a la Villa Olímpica que recibirá a árbitros y periodistas en los próximos Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016.

Y sigue con otros proyectos de gran trascendencia, como los vestuarios del primer equipo del FC Barcelona o la nueva academia de tenis Rafael Nadal.

¿De dónde surgen sus ideas? “Del avión. Se podría decir que vivo en ellos”, cuenta. Esa es exactamente la temática del libro que acaba de lanzar, “Despegando ideas…, aterrizando proyectos”, donde revela que el inicio de sus proyectos surgió de 120 bolsas de vómitos de distintas compañías aéreas. “Hace ya años me fue dado el descubrir que una buena manera de biengastar tal tiempo consistía en utilizar las bolsas de mareo con un uso más gratificante y estimulante que el inicialmente pensado para ellas. Ya salió la mentalidad recicladora... Dibujémoslas pues, a granel... Un tamaño ideal como soporte de ideas, pensamientos y croquis de dibujo, pues con su limitación dimensional te obligan a una higiénica condensación de aquello que quieres expresar, sin permitirte innecesarios derroches de espacio. Sintetizar, plasmar sólo lo necesario. La idea básica, la conceptual, la síntesis. Sin derroches, sin alardes, sin florituras ni distracciones. Como diría el dermatólogo, ‘yendo al grano’”, dice en la introducción de su libro.

Y para el 2017 ya tiene un nuevo hito: contemplar el segundo edificio más alto de Latinoamérica, el Bacata, en Bogotá, Colombia, que tendrá su firma. El catalán no para.