La incomodidad en los espacios en el hogar son la voz de alerta para realizar un cambio drástico. Marcial del Río, el reconocido arquitecto interiorista, asegura que no se necesita un gran presupuesto para lograr un equilibrio en casa; solo un análisis profundo. Dedicado a su proyecto Felicidad Espacial, busca provocar cambios positivos en los hogares chilenos a través de la decoración.

Gracias al apoyo de Sierra, marca de muebles brasileños de lujo, MK, Rollux y Shower, este verano realizó una gira por todo Chile con gran éxito. y en marzo comenzará a dictar el Taller FE en la tienda de Sierra de Alonso de Córdova. ¿Qué encontrarán los asistentes? Ese ser creativo interno que muchas veces desconocemos, además de entender  cómo funciona el espacio y aprender todas las herramientas para manejar y transformarlo. Si aún no lo conoces, en www.felicidadespacial.cl hay tips, interesantes proyectos y entrevistas para comprender más el concepto.

¿Cómo nació la Felicidad Espacial?

A través de mi experiencia. Es que al entregar los proyectos que pensamos en conjunto con mis clientes, vi que ellos se sentían más contentos en sus nuevos espacios. El concepto de interiorismo relacionado con la Felicidad Espacial implica que se vea bien y que haga feliz a las personas. Eso me impulsó.

¿Con qué se relaciona este concepto?

Hay varios factores incluidos. No crean que hablo de filosofía de vida, pero la base de la Felicidad Espacial es la sicología. Me baso en estudios de Sonja Lyubomirsky y en el modelo llamado PERMA, creado por Martin Seligman. En términos generales, aseguran que el 50% de la felicidad se da por la genética. Yo vengo con una carga genética positiva, pero eso no significa que sea feliz, porque el otro 50 por ciento debo trabajarlo toda la vida, y con eso es suficiente para ser feliz.

Y dentro de ese 50%, ¿los espacios que habitamos cumplen un rol?

El 10% de la felicidad lo entrega el lugar que uno habita. Nos referimos al hogar. Aunque en la oficina pasamos varias horas, en la casa ves los últimos objetos del día, compartes con tu familia, y ese lugar debe hacerte feliz.

Todo esto a través del diseño…

Claro. La Felicidad Espacial es la fórmula para que entendamos que los espacios nos hacen más felices.

¿Se necesita de un presupuesto específico?

No. Es importante saber que la Felicidad Espacial es súper transversal, porque una de las premisas es que las buenas ideas importan más que el dinero; es decir, podemos convertir un espacio para que nos haga más felices sin gastar plata. Debemos estudiar el espacio diseñado para el diario vivir y luego analizar qué acomoda y qué incomoda en él. Así lograremos decidir qué hacer para que sea más agradable.

¿Cuáles son las herramientas para lograrlo?

El color y la iluminación son primordiales para que cualquier proyecto interior sea exitoso. A través del color puedo lograr que la gente tenga sensaciones particulares. Si vas a un spa los colores que encuentras siempre son fríos, lilas, verdes y azules, porque calman al público e incluso uno tiende a hablar despacito dentro. Además, la temperatura del espacio es baja, no en grados, sino que en iluminación y color, y estás en una sensación de calma sin que te lo hayas propuesto. La iluminación importa mucho también: si tengo muebles increíbles italianos en mi casa, pero está mal iluminado, nada se verá bien. Y al contrario, si tengo muebles sencillos  pero con buena iluminación, se verán siempre perfectos.

Veamos un ejemplo conocido...

Otros buenos ejemplos del uso del color y la iluminación son los restaurantes McDonald’s, que cuentan con una iluminación fría, blanca, alta, los colores que se usan son muy contrastantes y la música ambiental nadie la recuerda. Está diseñado para que la gente se ponga eufórica, para gritar, comer rápido e irse. Además, los muebles son muy incómodos, fijos. El caso opuesto son los Starbucks, donde los colores son cálidos, la iluminación es baja. Si estoy sentado a un metro de otro, sólo escucho música. Está diseñado para que la gente hable despacito, para que se quede mucho tiempo, entonces puedo estar cómodamente sentado toda la tarde con asientos exquisitos. Por eso la Felicidad Espacial se trabaja diferentes en todos los espacios. Si me gustan los colores estridentes debo matizar eso en la pieza de mis hijos, porque quiero que duerman bien...

¿Qué importancia tienen los objetos?

Otro aspecto de la Felicidad Espacial es lo que llamo “galería de emociones”. Si uno emocionalmente está bien, si tienes emociones positivas cada vez que miras un objeto, es una buena señal. Por ejemplo, tengo la cómoda de mi bisabuela frente a mi cama. Estaba en la habitación de mi bisabuela, que era una italiana bien parca y, como sabía eso, tenía un cofre precioso lleno de dulces. Era normal que mis primos y hermanos regaloneábamos con la abuela y luego podíamos sacar algunos dulces. Cada vez que veo ese mueble me acuerdo de los buenos recuerdos con mi bisabuela, es lo primero que veo en la mañana y lo último en la noche, así me aseguro dos emociones positivas en el día. Quizás cada vez que lo veo no vienen todos los recuerdos, pero sí la sensación. Lo mismo hay que hacer con todas las cosas de la casa. Si no amas lo que tienes, no serás feliz nunca.

Quizás es el gran problema de todos: tenemos la casa llena de muchos objetos, y pocos con sentido.

Totalmente. Si tienes un Picasso pegado en la pared, pero lo odias, debes sacarlo, ya que seguramente serás más feliz con la plata que vale. El primer paso es analizar la casa y ver qué te gusta, no dejarlas porque son lindas o caras. Si abro el velador de mi casa y veo unas chapitas del día del Padre y me lleno de emoción, debo ponerlas en un lugar más visible. Cualquier objeto puede transformarse en una obra de arte. La felicidad es contagiosa. Si soy feliz en mis espacios, cuando lleguen invitados, les guste o no lo que tengo dentro, tendrán la misma sensación que yo y se irán contentos. En mi salita tengo las Barbies de mi mujer. Ellas las tenía guardadas en caja y le encantaban, así que las colgamos en el muro, y ella cada vez que entra en la sala se siente bien. Las buenas ideas y la creatividad pueden mucho más que la plata.

¿Se relaciona en algo con el bienestar que provoca el Feng Shui?

El Feng Shui tiene que ver con las energías cósmicas universales, y la buena o mala suerte. En Hong Kong se ha hecho todo según este sistema, y es una de las ciudades más prósperas del mundo. Así que si al dueño de casa le gusta, podemos trabajarlo, por supuesto.

¿No tomas en cuenta las tendencias?

Cero tendencias. Es un trabajo personalizado, donde no importa el estilo de la casa o lo que está de moda. También hay que considerar que cuando contratas a un diseñador le entregas todo el proyecto, y estás haciendo feliz al decorador porque hace lo que quiere él, pero no te haces feliz a ti mismo. No estoy en contra de los decoradores, pero quizás deberían preocuparse más del sentido que tiene para la gente cada espacio.