Machalí significa en quechua “tierra apelmazada”, pero los machalinos aseguran que el nombre de su pueblo significa “tierra de brujos”, porque ahí vivían los curanderos o machis del pueblo mapuche. Con la Cordillera de Los Andes como telón de fondo, la zona da la oportunidad de disfrutar de diversas actividades que propicia el turismo de montaña; cabalgata, escalada o pesca, entre otros.

También es imperdible en la región la Reserva Nacional Río Cipreses –para avistamiento de aves y conocer la fauna de los sectores precordilleranos–, los panoramas familiares Parque Safari y Parque en el Aire, y cómo no nombrar Sewell, la ciudad minera enclavada en la ladera del Cerro Negro desde 1905, a 2.140 mts de altura, conocida como “la ciudad de las escaleras”, y que Codelco se encargó de su preservación y restauración. 

Ya en mayo del 2014 se hablaba del auge inmobiliario vivido en los últimos años en la conurbación Rancagua–Machalí, y según el último Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2015 –que anualmente evalúa las comunas sobre 50 mil habitantes según Ambiente de Negocios, Condición Laboral, Condiciones Socio Culturales, Conectividad y Movilidad, Salud y Medioambiente, Vivienda y Entorno– Machalí está en el puesto 14 y Rancagua en el 41 (de 93 en total). Este estudio, elaborado por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica y la Cámara Chilena de la Construcción, es quizás el mejor para entender y tomarle el pulso a estas comunas de la Sexta Región, cuna de la producción vitivinícola, de frutas y cobre del país. De hecho, hace mucho que el pueblito de Machalí dejó de ser el tranquilo lugar al que se llegaba a pasear, a disfrutar del cerro San Juan o a comer rico en alguna picada de moda. El pueblo creció, el antiguo camino ahora es doble vía y los terrenos agrícolas de primera clase que lo rodeaban están cubiertos de miles de viviendas edificadas especialmente para la clase media. Mención aparte para el Club de Campo Coya, con una de las mejores canchas de golf de Chile y rodeado de un hermoso paraje natural en una superficie de 20 hectáreas.

Vivir o invertir

Entre los distintos actores presentes en la zona, hay coincidencia en que la oferta se ha inclinado especialmente hacia los grupos ABC1 y C2, con proyectos de viviendas de alto estándar, lo que transformó a Machalí en “el barrio alto” de la Sexta Región, absorbiendo la demanda de los segmentos medios y altos. Y los valores no tienen nada que ver con Santiago. Según expertos, el mismo departamento de Machalí pero en El Golf puede costar tres veces más, y sin las áreas verdes del primero. El desarrollo de toda esta zona se explicaría, en parte, por la condición de ciudad dormitorio, con personas que trabajan diariamente en Rancagua y sus alrededores, situación a la que la ampliación de El Teniente ha colaborado de manera importante. A nivel de equipamiento tampoco se queda atrás, con más de una veintena de colegios, tres cadenas de supermercados, stripcenters, hoteles, un centro comercial, farmacias y bancos. 

En el último tiempo se han visto cambios relevantes en las especificaciones de los proyectos, así como en el desarrollo de los barrios, y las inmobiliarias están recién comenzando a innovar en forma significativa. “El desarrollo de las autopistas ha acercado cada vez más el sector, haciéndolo muy atractivo no sólo para los actuales residentes de la VI región, sino para todos aquellos que buscan una mejor calidad de vida con un entorno más natural”, destaca Juan Enrique Nestler, gerente de desarrollo de Inmobiliaria Manquehue. Dado el aún bajo costo de los terrenos respecto del valor del suelo en la comuna de Santiago,” los clientes siguen prefiriendo la adquisición de casas, lo que hace que la oferta de las inmobiliarias se concentre casi en un 80% en este mercado. No obstante, cada vez ha tomado más fuerza el desarrollo de proyectos inmobiliarios que hace 5 años eran impensados en ciudades como Rancagua o Machalí: edificios de departamentos de alto valor, ubicados en la zona oriente de la ciudad, con valores que pueden superar las UF 5.000 y los 120 m útiles, formatos que compiten con casas nuevas y usadas emplazadas en terrenos que pueden superar los 600 m y los 140 m construidos, lo que hace que este tipo de departamentos aún se encuentre dirigidos a un mercado de nicho, no muy masificado aún en la región”, señala Sixto Briones, broker de RE/MAX Gold Rancagua. 

Si bien es cierto que otras comunas empiezan a despegar en materia de desarrollos de proyectos –como Graneros, San Vicente y San Fernando– “Machalí presenta la mayor cantidad de oferta de viviendas nuevas, impulsada por grandes proyectos de constructoras e inmobiliarias de gran tamaño”, agrega Briones. En este segmento se menciona la quinta etapa del proyecto Haras de Machalí de Inmobiliaria Manquehue, el barrio Jardines del Polo de Inmobiliaria RVC, o Aires de Machalí de Inmobiliaria Aitue.
 

Manquehue además anunció un nuevo proyecto: Campos de Machalí, en el barrio El Polo, con una inversión de US$18 millones. Serán 147 casas desarrolladas en un plazo de 3 años, en 2 etapas, con cocina equipada y family room.

En tanto, la principal inmobiliaria regional, Castellani y Muñoz, continúa con el proyecto Barrio Centro Nuevo de Machalí y la construcción de edificios de departamentos como Alto Rancagua, en el límite entre Machalí y Rancagua. 

Como ya señalamos, tal como en Machalí dominan los proyectos de casas en condominios, el centro de Rancagua se ha caracterizado por la construcción de edificios. En el sector norte de la ciudad, por ejemplo, Inmobiliaria Maestra va en la sexta etapa de Brisas de Kennedy, departamentos que no superan los 60 mts2, y Terrazas de Kennedy, de Pocuro, ya está en la segunda etapa. Actualmente “hay cerca de 40 proyectos a la venta en la región. De ellos la mayoría corresponden a productos disponibles en el centro de Rancagua, pero igual con relevancia de Machalí, Graneros y Requinoa”, destaca Julio Cañas, gerente de segmento de Socovesa, empresa que tiene dos desarrollos inmobiliarios en venta en Rancagua, Prados de Santa Clara y Bosques de Santa Clara, con casas desde UF 1.300. 

Según expertos, el mismo departamento de Machalí pero en El Golf puede costar tres veces más, y sin las áreas verdes del primero.