De fábrica de cristales a fábrica de contenidos. Así define Juan Manuel Sepúlveda, jefe de arquitectos de Mega desde el 2007 –y responsable junto a su equipo de ejecutar las obras de remodelación– el espíritu que ha mantenido las instalaciones de Mega.

Uno de los grandes desafíos fue, sin duda, lograr una mayor coherencia entre la vinculación de espacios y funciones, ya que el recurso metro cuadrado es escaso:  apenas 14 mil. ¿Cómo hacerlo? Por etapas, siendo el Área Dramática y la Sala de Prensa dos de los principales focos. El primero ya está cumplido.

La compra del canal por parte del grupo Bethia marcó el inicio de un plan maestro mayor que no sólo contempló contenidos, sino también infraestructura.

¿Qué pidieron?

Mega se denomina hoy una Fábrica de Contenidos. Entendiendo eso necesitábamos la última tecnología en estudios, por ejemplo. En ese contexto lo que se ha hecho primero es darle al Área Dramática todas las condiciones para que pudiera funcionar. Los primeros meses funcionó fuera y nosotros trabajamos aceleradamente para hacer proyectos lo más técnicos posibles y los mejores en cuanto a su eficiencia estructural de climatización y acústica. La infraestructura de la construcción siempre nos acompañó en su obra gruesa, tenía buenas dimensiones: 8 mil metros cuadrados con buenas alturas. Todos los espacios que ya existían, incluyendo los subterráneos, nos hizo pensar en rescatarlos, darles un uso más eficiente y ordenar las actividades para que funcionaran mejor.

¿Cuál es el trazado en términos de arquitectura, diseño e interiorismo?

Nuestra filosofía en general en el proyecto es rescatar, renovar y preservar. Quisimos aprovechar la condición de arquitectura industrial y mantenerla, dándole un carácter tecnológico-industrial pero con tecnología moderna, como sistemas de acondicionamiento de última generación. También se reforzaron todas las estructuras que lo ameritaban. La tendencia mundial es esa: reciclar y preservar el patrimonio.

En Chile eso no ocurre de manera generalizada. El patrimonio que se ha perdido es inmenso. Resulta llamativo que se haya optado por esta opción.

Sí, en Chile no es común. Acá se quiso reconocer un edificio, intervenirlo y ponerlo en valor. Como equipo de arquitectos constantemente luchamos por tener esa visión, y que el cliente nos acompañe. No es una idea que imponemos; la planteamos y se ha acogido. La idea es que cuando se recorra el lugar se reconozca lo que había antes.

¿Que viene ahora?

Prensa es el otro gran proyecto, y uno de los más interesantes. Su nuevo edificio estará en un galpón que será remodelado. La estructura original es bien especial, de arcos altos, y eso se mantendrá. Lo estamos dotando de la mejor tecnología y conservando todo su esqueleto.

El proyecto parece una especie de ciudadela...

Sí, lo es. Acá conviven muchos departamentos, con trabajadores de distinta índole y personalidades.

Ante el espacio tan reducido que tienen, ¿se ha pensado un trabajo en términos de áreas verdes?

Sí, existe el proyecto que se llama La Plaza, que es un gran espacio que está adjunto al edificio del Área Dramática. La idea es que sea un lugar de reunión donde el canal pueda realizar actividades en común, como bailes o reuniones, etc. También tenemos el Área Norte, a la cual le llega el sol en invierno, por lo tanto también estamos pensando en potenciarla…