Llegaron para quedarse dentro de los proyectos inmobiliarios, tanto de condominios como en edificios de departamentos. Algunas emplazadas en un entorno natural, otras que potencian el estilo de resort urbano, las lagunas urbanas son parte del valor agregado de ciertos desarrollos.

Uno de los primeros que contempló una laguna fue Piedra Roja, proyecto residencial ubicado en Chicureo y vinculado a Inmobiliaria Manquehue, empresa que innovó en el mercado de primera vivienda en nuestro país con el desarrollo de una gran laguna de 80 mil m en Chicureo, alrededor de la cual se planificó el desarrollo de este proyecto de alto estándar.

Para Cristián Cominetti, gerente general de  Piedra Roja, “los grandes desarrollos demandan mayor visión a largo plazo, que permita ir construyendo ciudad de manera equilibrada y  generar mayor plusvalía. En ese sentido, la laguna que construimos fue clave para la consolidación de este barrio integral a gran escala, que se complementó perfecto con la oferta residencial variada, y el completo equipamiento comercial y de servicios. Fue un gran desafío, porque el trabajo se enfocó no sólo en construir viviendas, sino en desarrollar un barrio que aportara a la calidad de vida de los habitantes, considerando el entorno a la laguna, las áreas verdes necesarias, los espacios de juegos para los niños, la vialidad acorde al crecimiento del sector, entre otras variables”. 

Las lagunas artificiales son una tendencia tanto en Chile como a nivel mundial “y sin duda aportan valor a los proyectos inmobiliarios, especialmente cuando se ubican en zonas suburbanas. En Socovesa entramos al mercado de las lagunas artificiales en el año 2012 con Laguna Cóndores, que fue la primera laguna artificial –de Crystal Lagoons– de la zona sur de Santiago y que hasta hace poco era la única en esa zona”, detalla Sebastián Illino, gerente de proyectos de Socovesa Santiago.

Los proyectos que contemplan una laguna navegable urbana caben en la denominación de megaproyectos. “Estos proyectos, al ser autosustentables en términos de servicios asociados y de urbanización, y al contar con una densificación planificada y ordenada, junto con extensas áreas verdes, ofrecen muy buena plusvalía. Además se enfrentan a las necesidades de los diferentes segmentos de clientes en términos de estilos de vida, desarrollando barrios que van de acuerdo a lo que busca cada uno de ellos en sus viviendas. Estos proyectos también ofrecen a los propietarios poder disfrutar de deportes acuáticos todo el año y relajarse en un espacio distinto, dentro de las ciudades”, señala Hanna Hodaly, gerente comercial de Inmobiliaria Aconcagua. 

Valor agregado

Contar con una laguna en un proyecto residencial “no solo aumenta el valor de la propiedad para quienes apuesten por ello, sino que permite que la gente disfrute de un estilo de vida diferente, más sano y donde es posible potenciar el deporte y la vida outdoor. En el caso de Laguna Cóndores, la laguna permite reunir a la familia en un entorno natural, donde no es necesario salir de casa para sentirse de vacaciones. Esto sin duda es una apuesta muy atractiva, ya que se está entregando la posibilidad de disfrutar las bondades de la playa en un ambiente protegido, controlado y en plena ciudad”, señala Sebastián Illino, de Socovesa. 

Según Cristián Cominetti, de Piedra Roja, una de las principales ventajas de comprar en un megaproyecto de este tipo es que se puede acceder a mejor infraestructura y equipamiento.   “No es lo mismo comprar una vivienda en una calle cualquiera, que hacerlo dentro de un gran megaproyecto, donde todo está coordinado por un desarrollador que planifica desde el diseño de sus calles y sus áreas verdes, hasta el uso de su laguna, su paisajismo y su entorno comercial y de servicios. De esa manera el cliente compra mucho más que una casa, está accediendo a un entorno que mejora su calidad de vida”.

En el caso de Socovesa, y “desde que la laguna comenzó a operar, los propietarios que viven en nuestros proyectos han podido navegar en sus aguas y bañarse en las playas de arena blanca y piscinas que están en su ribera”, complementa Sebastián Illino. 

Además, la laguna tiene facilities anexos donde se puede practicar deporte en familia, con una infraestructura de primer nivel que incluye amplias áreas verdes, canchas de voleibol y tenis, gimnasio 100% equipado y ciclovía. “Si pudiéramos ponerlo de alguna forma, efectivamente la laguna hace que vivir en Laguna Cóndores sea como vivir en un resort en plena ciudad, es como estar de vacaciones todo el año”.

Inmobiliaria Aconcagua en tanto, apuesta por implementar en sus proyectos conceptos como desarrollo e innovación. Es lo que ocurrió tras la creación de los primeros proyectos de lagunas cristalinas que se encuentran insertos en grandes ciudades y balnearios. “Hoy esta tecnología e iniciativa se exporta a cientos de países que están dispuestos a introducir dentro del diario vivir el concepto de laguna urbana”, destaca Hanna Hodaly de Aconcagua.

Estas lagunas cristalinas –construidas por la empresa internacional especializada Crystal Lagoons– tienen como característica principal que son navegables y permiten realizar deportes náuticos, sin motor, durante todo el año. Las lagunas de Inmobiliaria Aconcagua cuentan con una extensión de entre 1,5 y 2,5 hectáreas, y rondan los 3 metros de profundidad. Son ideales para realizar kayak, windsurf, velerismo y natación, o disfrutar de un momento agradable en sus playas.  

Inmobiliaria Aconcagua cuenta actualmente con cuatro megaproyectos con este tipo de lagunas a lo largo de Chile. De norte a sur, el primero de ellos es Costa Laguna, el nuevo barrio de Antofagasta ubicado en la zona norte de la ciudad, en el sector de La Portada, cuya laguna navegable tiene 1,75 hectáreas. Le sigue Laguna del Mar, desarrollo inmobiliario en La Serena, con una gran laguna navegable y de aguas cristalinas, rodeada de playas interiores de arenas blancas. Ayres es un nuevo barrio de Chicureo, el cual cuenta con una laguna navegable de 1,6 hectáreas y donde destaca la belleza de su entorno y su cercanía con el sector oriente de la capital, especialmente con la comuna de Vitacura y la autopista Los Libertadores, lo que da la oportunidad de disfrutar del campo y de la playa en un mismo espacio. Finalmente, Laguna del Sol está en la zona surponiente de Santiago, al centro de la comuna de Padre Hurtado, a 9 minutos de Avda. Américo Vespucio, con conectividad a través de la Autopista del Sol, cerca de supermercados, farmacia y stripcenter con oferta de servicios.