Colina ha experimentado un crecimiento sostenido los últimos años. Según recientes cifras oficiales, se expandió en más de 2.600 hectáreas, siendo el año pasado la comuna con la mayor venta de casas nuevas de la Región Metropolitana.

Chicureo, polo habitacional con gran demanda de los sectores medios altos y altos de Colina, entre los desarrollos residenciales más relevantes en la zona se encuentran Piedra Roja (Inmobiliaria Manquehue), Chamisero, Santa Elena (Fernández Wood) y Brisas de Chicureo.

Hay datos claves que refuerzan el liderazgo de este sector. Por ejemplo, que 1 de cada 4 casas del segmento alto –sobre UF 6.000– que se comercializa en la Región Metropolitana, se vende en Chicureo, confirmando que  estamos frente a un barrio que es la extensión del sector oriente de la capital. Nuevos proyectos de las más reputadas inmobiliarias mantienen alta la oferta de viviendas, y diversifican su mix de productos, anunciando incluso la construcción de los primeros edificios de departamentos de baja altura, proyectos de oficinas y un nuevo parque comercial.

Asimismo, la zona muestra las más altas tasas de crecimiento de la Región Metropolitana. De hecho se proyectan 120.000 nuevos habitantes para la próxima década, que se sumarán a los 30 mil vecinos ya instalados. En 2010 se comercializaron unas 600 viviendas, y desde el 2012 se mantiene una tasa de venta de 1.200 unidades anuales, aproximadamente. También se proyecta una inversión de US$ 3.000 millones hacia 2018, con un desarrollo de la infraestructura y equipamiento, es decir, nuevos supermercados, strip centers, centros de salud y colegios.

Asimismo, es la principal reserva de suelo para el segmento medio y alto que queda en Santiago, con oferta de terrenos para viviendas de alto estándar, más amplios y a valores menores de los que regularmente se observan en Las Condes, La Dehesa o incluso Vitacura. El stock para el Gran Santiago se acaba en 12,6 años, pero para la zona oriente el plazo es de 7 años, ya que quedan sólo 400 hectáreas disponibles para construir, donde se estima que cabrían cuatro mil casas, según la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI).

Polo de desarrollo

En Chicureo hay grandes polos de desarrollo inmobiliario que lideran en ventas y crecimiento; nos referimos a  Piedra Roja, Chamisero y Santa Elena, los cuales son las Zoduc (Zona con Desarrollo Urbano Condicionado) más consolidadas del sector.  En términos generales, el valor promedio de las viviendas de Piedra Roja alcanza las 10.000 UF y puede superar las 20 mil; en Chamisero están en torno a las 8.500 UF, y en Santa Elena el valor promedio es de 5.500 UF, según cifras entregadas por Transsa.

Otro barrio es Brisas Norte. Según proyecciones de las siete empresas que actualmente operan en ese sector –Aconcagua, Sinergia, Urbaniza, PY, Brotec-Icafal, Mirador Las Brisas y Castro&Tagle– se estima que las inversiones inmobiliarias superarán los US$620 millones en la próxima década para una oferta inmobiliaria cercana a las 2.400 viviendas, concentradas en el segmento de las 5.000 a las 8.000 UF.

Un análisis de la oferta de viviendas conjunt –según información entregada por las propias inmobiliarias– permite establecer que la venta mensual en este sector de Brisas Norte alcanza las 30 unidades, lo que implica que cada año 360 familias están optando por este sector para desarrollar sus proyectos de vida.

Inmobiliaria Aconcagua, por ejemplo, está presente con el proyecto Borde Blanco, casas de estilo mediterráneo de hasta 185 m; Inmobiliaria PY desarrolló Las Calandrias, casas estilo chileno de hasta 140 m; Brotec-Icafal tiene El Remanso de Chicureo, también casas estilo chileno de hasta 140 m y que ya cuenta con 300 familias viviendo en él; Sinergia ofrece Taiquén, casas estilo mediterráneo de hasta 140 m; Urbaniza está presente con el proyecto Rukán, casas estilo mediterráneo de hasta 140 m; Inmobiliaria Mirador Las Brisas y su proyecto Peumayén son casas de estilo mediterráneo de hasta 140 m y, por último, Inmobiliaria Castro&Tagle tiene Jardines de Santa Filomena, casas country de dos pisos y 167 m.

Según Pablo Ramírez, director de Brisas Norte de Chicureo, el creciente y explosivo dinamismo que está mostrando este sector permite prever que en los próximos diez años el número de casas aumentará en cuatro veces la actual oferta. Esto implicará sobre 17 millones de UF en inversión, transformándose así en uno de los polos de desarrollo urbano más dinámicos de Santiago.
“Brisas Norte cuenta hoy con casas a precios más competitivos que otros sectores de Chicureo, como por ejemplo Chamisero y Piedra Roja, lo que en definitiva puede implicar diferencias de hasta 2.000 UF en el valor final en viviendas con similares características ofrecidas en estas otras zonas. No obstante, uno de los elementos diferenciadores de Brisas Norte respecto a otras zonas de Chicureo y del Gran Santiago es su entorno natural, su emplazamiento en un valle con gran vegetación y el acceso expedito a servicios y autopistas urbanas”, destaca el ejecutivo. 

Precio/calidad

Por más de una década Chicureo se ha definido como la nueva zona oriente de Santiago para familias que buscan una vida tranquila a pocos minutos del centro de la ciudad. Lo atractivo es la posibilidad de acceder a casas con mayores metrajes en terrenos amplios y a precios más asequibles que en la tradicional zona oriente de Santiago, lo que permite que el segmento de ingresos altos –que ya no encontraba alternativas convenientes dónde vivir en La Dehesa, Vitacura, Las Condes, La Reina y Providencia– pueda optar a una alta calidad de vida con una excelente relación precio/calidad.

“En el caso particular de Brisas Norte de Chicureo, este sector es en la actualidad una de las únicas zonas de Santiago donde queda disponibilidad de tierra para el desarrollo inmobiliario de casas orientadas al segmento ABC1, con una excelente relación precio/calidad y un entorno campestre, con extensas áreas verdes, vegetación consolidada y contiguo a amplias zonas rurales sin pendientes y con valles frondosos. Junto con esto, es un sector que tiene una excelente conectividad a través de autopistas urbanas con el centro y centro-oriente de la ciudad”, señala Pablo Ramírez.

Precisamente, uno los factores que ha incidido positivamente en el posicionamiento de Brisas Norte como área residencial es su cercanía con el cinturón urbano de Santiago, donde convive lo urbano con lo rural, entre parcelas de agrado, modernos proyectos inmobiliarios y condominios con club de golf. Las vías de acceso son inmediatas y expeditas –ya que bordea la Autopista Los Libertadores– y cuenta con vías fluidas hacia la Ruta 5 Norte, Autopista Nororiente y Pie Andino.

El ejecutivo agrega que “estimamos que en los próximos años la generación de nuevos polos de desarrollo comerciales sea una constante en este sector. A la actual presencia de importantes cadenas, se está definiendo la instalación de nuevos strip centers, colegios, farmacias y bancos, dadas las características de crecimiento de la población”. 

Barrio consolidado

En Chicureo Norte está Santa Elena, sector que está consolidándose con las más de 550 familias que viven en el sector y los tres condominios en venta: Quilay, de Inmobiliaria Siena; Bordeandino, de Inmobiliaria Fernández Wood, y Los Nogales, del consorcio Avellaneda-IMSA Adportas. Estos condominios ofrecen una amplia oferta de casas desde los 118 m a los 175 m, y con amplios terrenos de hasta 800 m.

El grupo Avellaneda-IMSA Adportas ha sido parte importante del desarrollo de Santa Elena. A la fecha ha desarrollado dos grandes condominios –el primero fue el exitoso Barrio Laguna– y hoy el mencionado Condominio Los Nogales, el cual ofrece 5 tipos de casas, entre mediterráneas y chilenas, desde 117 m hasta 139 m, todas de tres dormitorios y sala de estar. 
A lo largo de los años, el consorcio ha adquirido la expertise necesaria para ofrecer entornos privilegiados, aportando su respaldo, calidad y experiencia.

Uno de los plus de Santa Elena es que su emplazamiento permite desarrollar actividades como trekking, mountainbike o simplemente dar un agradable caminata familiar en alguna de las rutas delimitadas para esto. Además, cuenta con zonas protegidas por el rico legado cultural que poseen, ya que hay evidencias arqueológicas de algunos antiguos asentamientos incas.

Según Ana María del Rio, directora de barrio Santa Elena, la idea fue entregar un proyecto diferente a la oferta que hay. “Entregamos calidad de vida a familias que no quieren vivir en el estrés de una gran ciudad. Para eso diseñamos microbarrios, grandes plazas y parques, donde se destaca el entorno, la privacidad y  excelente acceso. Además hay un colegio en su interior y 12 establecimientos educacionales en sus cercanías, complejo deportivo, escuela de fútbol y clases de natación. El proyecto está rodeado e inmerso en la naturaleza y con una gran oferta de casas, en un lugar protegido y donde no dan ganas de salir”.

Siena Inmobiliaria, por su parte, está desarrollando el proyecto Quilay, en base a una oferta de casas mediterráneas desde los 140 m a los 175 m. “Este condominio tiene la novedad de ofrecer casas mediterráneas de un piso y con un parque central de más de 5.000 m implementado con juego para los niños. La construcción de las casas es hormigón armado y gran eficiencia, con ventanas termo panel, techumbre aislada y sistema EIFS de recubrimiento exterior de muros, es una gran alternativa de la familia que quiere lo más moderno en tecnología y en un entorno ideal para vivir”, señala Ana María del Río.