A horas de que digamos adiós al 2015 y demos la bienvenida a un nuevo año, pensé en cuales serían los deseos de los chilenos.  

Paz y felicidad para las familias. Salud y educación para nuestros hijos. Me imagino que serán gran parte de las aspiraciones a la hora de brindar y dar un abrazo a un ser querido.

Yo les quiero pedir que este 2016 sumen un deseo más; una sociedad más inclusiva, donde todos y todas tengan cabida, donde no importe si me transporto con bastón, silla de ruedas o patineta, donde mi rostro o mi cuerpo no generen miradas de extrañeza. Donde no se excluya al viejo,  y solo se dé cabida al joven.

Sé que la tarea no es fácil. Por eso, también me he puesto una meta. Para apoyar la inclusión laboral, lanzaré un libro que contendrá lo aprendido en estos años, para que la empresa tenga el conocimiento y los profesionales solo estemos de consulta.

Son muchos los chilenos que necesitan incluirse, mientras más conocimiento exista, más logro tendrá nuestro país en materia de inclusión. Esta no es tarea de unos pocos. Más si consideramos que los desafíos son múltiples. Acceso a la educación, trabajo, salud, vivienda, cultura, deporte  y recreación. Estas  son materias pendientes y para muchas de la cuales se requiere la instauración de una cultura inclusiva, que respete y valore la diferencia.

No debemos olvidar, para todos aquellos que pudieran sentir que el tema no los toca, que la discapacidad  forma parte de la condición humana. Si lo piensan un poco se darán cuenta  que casi todas las personas están directamente vinculadas a una persona con discapacidad. Uno de cada ocho chilenos vive con una discapacidad!

Es un hecho que la mayoría de las personas con discapacidad desea participar activamente en la sociedad y son perfectamente capaces de ello; lo que falta son las oportunidades y la formación necesaria.

Lo he comentado en más de un oportunidad en este espacio que me brinda Publimetro. Para las personas con discapacidad acceder a un puesto de trabajo es mucho más que la posibilidad de generar recursos para su familia. En ese espacio laboral se establecen amistades,  se participa y, sobre todo, se genera razón para vivir y sentirse parte de algo que les cambia sus vidas.

El  trabajo es una herramienta clave para luchar contra la desigualdad de nuestro país. El trabajo es fuente de autonomía y dignidad, y para las personas con discapacidad… hace la diferencia!!!

Por ello tengo la convicción de que mejorar el acceso y la calidad de los empleos debe convertirse en un eje central de las políticas sociales del siglo XXI. En este proceso resulta clave la generación de un movimiento ciudadano, robusto y amplio, capaz de otorgar un fuerte rol a la sociedad civil, junto con la empresa y el Estado.  En esa tarea estamos en Fundación Tacal, no solo abriendo espacios y oportunidades, sino entregando los conocimientos que en 30 años hemos adquirido y que nos permiten señalar sin tapujos que: un país inclusivo, no solo gana en desarrollo, gana en credibilidad y en liderazgo, porque avanzamos de la caridad al derecho.

* Fundación Tacal imparte cursos gratuitos para personas mayores de 18 años con discapacidad. www.fundaciontacal.cl; F.: 227351969 – 227370118; Adolfo Ibáñez #469, Independencia.