El 28 de enero lancé en el Hotel Sheraton el “Manual para una Inclusión Efectiva de Personas con Discapacidad: de la Deficiencia a la Competencia”.

Nunca imaginé el impacto que este libro que aporto hoy a la sociedad chilena en forma absolutamente gratuita, tendría.

Los empresarios hoy buscan dejar la capacidad instalada en sus empresas, en sus departamentos de Recursos Humanos, para que, en forma autónoma, puedan estos realizar un proceso sin dificultades y con los conocimientos necesarios para que la inclusión sea con un enfoque en derecho y digno.

A juicio mío, es la única forma en que las empresas chilenas pueden avanzar para transformarse en empresas realmente inclusivas y de esa forma aportar para que nuestro país camine progresivamente hacia la inclusión.

Este manual viene a llenar ese espacio, hoy tan necesario. Chile está viviendo un momento en que la responsabilidad social empresarial ya no es suficiente y quiere ir más allá. Ese es el cambio relevante que debe vivir el país.

Las personas con discapacidad quieren y pueden incluirse de acuerdo a sus competencias. ¿Por qué, entonces, la sociedad chilena los deja excluidos?

La respuesta es sencilla. Las personas, empresarios públicos y privados, si no han vivido cerca de una persona con discapacidad, no conocen el real potencial que puede tener y/o desarrollar esa persona. Sencillamente se sumergen y aceptan sin reflexionar mucho diferentes mitos, suposiciones, e incluso temor respecto de la inclusión de las personas en situación de discapacidad a un empleo común.

Esto es lo que paraliza al empresario en un proceso de contratación de trabajadores a su empresa.

El manual recién lanzado viene a reducir los mitos y suposiciones y a disminuir los riesgos a lo desconocido. Entrega toda la metodología para hacer un proceso limpio y real, con altas probabilidades de éxito en el proceso, si éste es aplicado con rigurosidad.

Por otro lado, los países de la Ocde (del cual Chile es miembro) tienen costos significativamente altos en beneficios para las PcD los cuales se han ido convirtiendo en una alta carga financiera muchas veces difícil de solventar en el largo plazo.

También estos beneficios hacen que disminuya el crecimiento económico, ya que reduce el trabajo real de las personas generando una alta dependencia entre éstas y el Estado que entrega el beneficio. Por tanto, finalmente estos supuestos beneficios se transforman en incentivos perversos que impulsan a no ingresar a un empleo cuando se tienen las competencias para hacerlo.

Es por ello que pienso que el país debe generar políticas públicas que estimulen por un lado a la empresa a contratar personas con discapacidad y, por otro lado, a que la propia persona desee incluirse.

Ya que nuestro país, ya en el año 2016, no tiene políticas públicas que incentiven la contratación de personas con discapacidad, es que invito a todos los empresarios, públicos y privados, a bajar el manual en forma totalmente gratuita de la página web de Fundación Tacal (www.fundaciontacal.cl) y a contactarme si necesitan alguna preparación y/o aclaración del proceso de inclusión de personas con discapacidad.  No se arrepentirán. La inclusión es buena para todos, todos ganamos.

Este es mi aporte para avanzar hacia un Chile inclusivo, ¿cuál es el tuyo?

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