El lunes hubo un apagón (de madrugada) que despertó una oleada de sin sentidos en la red. Hay una bacteria llamada clostridium difficile en la Posta Central y los diarios hablan de un grupo que predice terremotos llamado Red Quake Alert.
 
Uno como columnista no sabe si decirles que vivimos en Chile o una película de Bruce Willis.
Fuera de bromas lo que la verdad me tiene harto es la cantidad de personas aprovechándose del miedo. Parece ser que la mejor profesión del mundo hoy es ser predictor y conspirador. Ya no vale decir la verdad: sólo vale decir algo que el resto quiere escuchar para sentir emoción. 
 
Orwell planteaba que la libertad es decirle al otro lo que no quiere escuchar. Y la verdad, ya es hora de sincerar que del temor siempre alguien gana. Ganan los dictadores, ganan los editores de los diarios, ganan los números del rating y así ha sido durante la historia. Cuando pasan las suposiciones por sobre los hechos no hay noticias: hay caricaturas impresas.
 
Y la gente los cree. ¿Saben por qué? Porque ya no tiene nada en que creer. Cuando los políticos ni las religiones entregan respuestas, parece ser que sólo existe una única solución: Google. Google siempre entrega por cantidad de contenido algún susto exprés para volver más emocionante tu vida. 
 
Lo mas increíble son las defensas. El “hay que creer” como un leit motiv. Yo creo que hay que dar vuelta el asunto: partir por la incredulidad para irse sorprendiendo. Por que si no hay mucho buitre dispuesto a aprovecharse. Y eso es lo que más me llama la atención de Red Quake Alert: la lógica de la verdad absoluta sobre un fenómeno sin mucha lógica.
 
Red Quake Alert viene de Brasil. Brasil no tiene terremotos. Brasil tiene samba y fútbol.
En cambio los japoneses sí tienen terremotos. Tienen la tecnología más avanzada del mundo para analizarlos. Cuando viene un terremoto en Japón te avisan por la tele segundos antes.
La pregunta es ¿por qué los diarios y la tele le preguntan a Red Quake Alert?
¿Por qué quieren infundir el miedo?
 
Un dato: Sebasak es un tuitero de 16 años que programa bots. El chico conectó un sistema eléctrico de aviso de sismos a una cuenta de Twitter. Lo pueden seguir en @AlarmaSismos. Generalmente tiene una amplia efectividad. El punto es que hizo una investigación y siguió los avisos de Red Quake. Sorpresa: de las alertas sólo se acertaron 8 de 55. Si yo juego Loto y acierto a su proporcional no gano. No me dan portadas de diarios, no me sacan por la televisión ni tengo una horda de defensores sobre mis pobres resultados. Defensores que por supuesto carecen de toda expresión de inteligencia al descartar el humor como una vía de enfrentar la tragedia. 
 
Lo que realmente es indignante es que todo el aparato de prensa concentre minutos en debatir algo que la ciencia con profesiones completas dedicadas no resuelve. ¿Son los culpables los lectores? No lo sé. Quiero creer que no. 
 
Quiero creer que ustedes tienen la capacidad de elegir y tomar opciones por sí mismos, hacer zapping si el tema es otro y presentarles una alternativa funcionando. Quiero de corazón suponer que no son tontos como les quieren hacer pensar. Que no compran todo de una. Que tienen dudas. Que cuestionan y saben que los espejitos de colores no son la alternativa a su felicidad.