Desde que asumí como diputado una de mis principales preocupaciones han sido los adultos mayores, quienes en cada puerta a puerta, en las ferias de mi distrito o en las visitas periódicas a sus clubes me manifiestan la precariedad en que viven producto de las bajas pensiones, los gastos en transportes y medicamentos, entre otros.

Por ello, desde que asumí, he buscado impulsar medidas que permitan mejorar la calidad de vida de nuestros adultos mayores. Es así que el 3 de abril del año 2014, a sólo días de cumplir un mes de asumir como diputado, y mucho antes de que estallara el debate sobre las AFP, envié un oficio a la ministra del Trabajo solicitándole incrementar progresivamente las pensiones de nuestros adultos mayores hasta que éstas fueran al menos de un monto igual al sueldo mínimo.

En el mismo sentido, el año 2015 presenté el Proyecto de Resolución 410, y el año 2016 el Proyecto de Resolución 644, ambos con el objetivo de solicitar a la Presidenta de la República tomar las medidas necesarias para garantizar que las pensiones lleguen a un monto igual al sueldo mínimo, los que fueron ampliamente respaldados y aprobados por diputados de todas las bancadas.

Todas estas acciones no han sido casuales, responden a la profunda preocupación que mantengo por nuestros adultos mayores, de los cuales 400 mil sobreviven con una Pensión Básica Solidaria, que llega a los $86.000 pesos, sólo 3 mil pesos sobre la línea de la pobreza. Estos datos,  que reflejan la dura realidad de los adultos mayores de nuestro país, explican el fuerte respaldo ciudadano que han tenido durante el ultimo tiempo las movilizaciones por “No+AFPs”.

Si bien el debate de un nuevo sistema de pensiones es complejo, y no hay soluciones mágicas como señaló el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, se hace urgente establecer -como una garantía básica de nuestro sistema de seguridad social- el concepto de Pensión Ética, entendida  como una pensión  permita a los adultos mayores solventar los gastos mínimos para garantizar el derecho a una vejez digna, por lo cual ésta no podría ser en ningún caso inferior al sueldo mínimo que percibe un trabajador activo.

Lo propuesto se puede implementar en nuestro país de forma gradual a través del incremento de las Pensiones Básicas Solidarias y Aporte Previsional Solidario, las cuales van dirigidas a grupos vulnerables, lo cual es fundamental para comenzar a avanzar hacia un nuevo sistema previsional.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro