Uno de los elementos más trascendentes y que incide con mayor fuerza en la vida diaria de las ciudades es, sin duda, el transporte público, pues en palabras simples permite el normal desplazamiento de personas de un punto a otro para que ejerzan sus labores habituales. En las metrópolis o en ciudades de enorme tamaño como la nuestra, el desempeño del transporte público pasa a ser vital a la hora de analizar la calidad de vida de los ciudadanos.

Las ciudades del futuro -y por qué no decir las del presente- deben olvidarse del uso del automóvil como sistema de movilización y por lo tanto sus autoridades tienen que desincentivar su uso promoviendo el desarrollo del metro o tren subterráneo de gran demanda; del tranvía, de demanda intermedia; y de los buses de alimentación. En este ordenamiento también entran los taxis, las bicicletas y el peatón, como sujeto final del servicio. Todos estos elementos son importantes y debieran crecer en infraestructura y calidad, cada uno en relación a sus capacidades y a las necesidades de las personas.

Esa realidad llevó a la Municipalidad de Las Condes, con el apoyo del Ministerio de Transportes y tres empresas operadoras de buses (Metbus, Alsacia y Redbus), a establecer el primer Punto de Regulación Interempresas y que opera en terrenos que la Comisión Chilena de Energía Nuclear entregó en convenio al municipio, en el sector alto de la comuna.

Este primer Punto de Regulación Interempresas optimiza la operación y coordinación de los servicios que inician y finalizan sus recorridos en Las Condes. Debido a su gran capacidad de estacionamientos permite que los buses no interfieran en la ciudad y en la tranquilidad de los vecinos, como ocurría hasta hace poco en la intersección de las calles Vital Apoquindo y Nueva Bilbao. Y por último, algo particularmente importante: ofrece comodidades a los choferes y los trabajadores de este rubro, como casino, sala de descanso y servicios higiénicos, realidad que contrasta con otros puntos en el área metropolitana.

Esta iniciativa, perfectamente replicable en otras comunas, es un aporte importante  a la calidad y eficiencia del transporte público. A pesar de ello, aún falta mucho por hacer. Hay que poner la mirada en los troncales de superficie que no disponen de la capacidad ni de la tecnología para dar un salto cualitativo para superar la irregularidad de las frecuencias, el mantenimiento deficitario de los buses y el bajo nivel de capacitación de los choferes, situaciones que redundan en el incumplimiento de las disposiciones para una correcta operación.

Esta visión, nos llevó a generar una idea que creemos brindará mejoras sustanciales al transporte público. Es el tranvía de Las Condes, proyecto que ha contado con el valioso y decidido apoyo del Ministerio de Transportes y que entre sus características están ser rentable social y económicamente, tener mayor capacidad que los buses, poseer un alto nivel tecnológico y ser más eficiente en horas punta.

Este servicio, que recorrerá Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea, es una solución conveniente, no contaminante y  amable con la ciudad y las personas: las estaciones a ras de piso permitirán el fácil acceso de pasajeros, de adultos mayores, de minusválidos y de coches que transportan a menores. El proyecto se encuentra ahora en manos de la Contraloría General de la República, que esperamos entregue su visto bueno para el posterior llamado a licitación.

La responsabilidad de solucionar los problemas del transporte radica esencialmente en el Estado, que es  quien lo administra. Sin embargo, el ente municipal no debe estar ajeno para contribuir con ideas y proyectos modernos e innovadores, como el tranvía o el Punto de Regulación Interempresas. Es la única posibilidad de lograr aquello que tanto deseamos: que definitivamente nuestra ciudad camine sobre ruedas.

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