El corazón de una madre es lo más semejante al corazón de Dios. Y con esta frase ya lo he dicho todo sobre ellas. El domingo celebramos el Día de la Madre. Una buena oportunidad para renovar el amor a ella y, de paso, a la familia. Donde hay una madre presente, hay familia. Buena parte de las familias chilenas están conformadas en torno a una mujer, una madre, o alguien que juega su papel. No es menor su trato y cómo la valoramos.

"Una madre es capaz de darlo todo sin esperar nada a cambio, de invertirlo todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte; sigue teniendo confianza en sus hijos aun cuando todos los demás la hayan perdido", dice un autor inglés.

“Ningún idioma es capaz de expresar la fuerza, la belleza y la heroicidad de una madre. El amor de una madre no piensa en cosas imposibles. Siempre está buscando el bien de los hijos". “Como Dios no puede estar en todas las partes a la vez, creó a la madre”, reza un viejo dicho anónimo.

Pero a su vez, el amor de una madre es señal y determina en cierta medida el destino del hombre. “El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre”, dice Napoleón. Su amor incondicional sufrirá muchos dolores justamente por lo limitado de nuestra capacidad de amar y percibir lo mucho que hacen por nosotros.

Sea agradecido. Agradezca a su madre por el don de la vida. Por muchos errores que haya cometido, lo trajo a la vida y seguro que le dedicó tiempo y energías en sus primeros años. La debilidad humana también se muestra en el amor maternal y más de una falló en su tarea. No somos quienes para condenar. Debemos comprender y tratar de ayudar. Jamás condenar.

Cuántas veces hemos escuchado o quizá nosotros mismos hemos dicho: "Mi madre no trabaja, está en la casa". ¡Nada más errado! Una buena madre es multi-talentosa. Es gerente de familia, reloj despertador, cocinera, mucama, profesora, niñera, enfermera, lavandera, sicopedagoga, entrenadora, peluquera, oficial de seguridad, secretaria, cajero automático, GPS (encuentra todo) y, lo mejor, está de guardia ¡las 24 horas y los 365 días del año!

Quienes ganan admiración doble y merecen todo nuestro apoyo son las madres de niños enfermos, esas que cargan con un hijo postrado, en cama, con una enfermedad extraña, de difícil curación y complejo tratamiento.

Las madres solteras, que han asumido la vida que, por debilidad, engaño o ilusión, han engendrado y que deberán cargar solas, muchas veces contra el parecer de su entorno, e incluso su rechazo.

Las madres son admirables. Merecen un regalo y el día entero. No sea mezquino. Celebrar a la madre, es celebrar a toda la familia. Es sembrar en los hijos el respeto y admiración por ellas. Así, tendremos mejores padres y madres para Chile. ¡Feliz día y bendiciones a todas las madres!

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