No quiero aguarle la fiesta a nadie, pero seamos honestos, ya estamos pensando en ¡marzo! Ese mes fatídico, cuyo solo recuerdo despierta todo tipo de fantasmas. Pero no nos pongamos trágicos. Si se organiza bien, puede aprovechar esta última semana de febrero y sacarle partido.

Si está en vacaciones, pues bien, disfrutar intensamente cada día, de manera de "cargar las pilas" y preparar el año que se inicia. Leo por ahí que algunos colegios ¡ya comenzaron las clases! Se comprende, dado que algunos perdieron muchas horas de clase el año pasado. Así y todo, son un buen aviso de lo que se viene en marzo. El comercio ya lo está recordando.

Si ya está en su casa, igual aprovechar estos días, sobre todo los santiaguinos, en que la ciudad es algo más amable, por menor cantidad de gente.

Febrero es un buen tiempo para tener esas conversaciones familiares que no se dan durante el resto del año. Siempre falta tiempo. Quizá ahora es la oportunidad. No la desaproveche.

Como sea, un par de tips, para prepararse bien para el año que se nos viene encima. Lo primero, organizarse bien, con tiempo, desde horarios de trabajo, estudio, planificación de viajes. Disminuyen mucho los problemas con una buena organización del tiempo. Se discute menos y se vive mejor.

Conversar en familia los desafíos del año, sobre todo si alguno comienza un estudio o carrera nueva, alguien se casa o cambio de domicilio. Como sea, un buen diálogo a tiempo, ayuda a abordar el año con mayor tranquilidad y esos "fantasmas" que nos pueden abrumar, desaparecen.

Segundo, preguntarse: ¿qué quiero hacer de este año? ¿cuáles son mis grandes objetivos? Al menos proponerse uno grande. En el plano personal, laboral y familiar. Será mejorar en el aspecto académico (cada uno sabe de sus debilidades); mejorar mi rendimiento laboral, mejorar el trato en la casa, con los familiares, señora, padres o hijos.

Cada año no es un año menos sino un año más, que se nos regala para crecer un poco más. En la vida no se empata: se mejora o empeora. Si me cambiara de país este año, ¿qué recuerdo quiero dejar entre mis familiares, amigos, colegas? Quizá no lo haga pero, como sea, suponga que es su último año ahí donde está. Deje una buena estela.

Los cristianos estamos en el tiempo de cuaresma, acompañando a Jesús en su camino a su pasión, muerte y resurrección. A fines de marzo es domingo de ramos y Semana Santa.

Es un tiempo para renovarse por dentro, oxigenar el alma, para rezar algo más y hacer alguna obra de caridad, un gesto solidario. Sólo tenemos esta vida para hacer el bien. No la desperdicie. Buen fin de febrero. Y que marzo lo pille renovado.

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