Cuatro estrenos que llegan hoy aportan variedad artística y temática al panorama fílmico local. De partida, como ya es casi tradición en el último tiempo, hay una secuela, en este caso "Día de la Independencia: Contraataque", en la que el cineasta alemán Roland Emmerich deja de lado sus intentos de contar historias más adultas ambientadas en el pasado -"Anonymous", "Stonewall"- para retomar la faceta por la que se ha hecho conocido en todo el mundo: filmar espectaculares superproducciones de acción con llamativos elencos y guiones débiles e intercambiables.

En este caso, 20 años después regresa a una de las películas más recordadas de su filmografía, y hay que decir que los espectadores que saben a lo que van no saldrán decepcionados, porque cumple con lo que promete, incluyendo batallas, explosiones, efectos especiales y el retorno de un puñado de actores de la cinta original (aunque el rol de Will Smith falleció y sólo aparece unos segundos inmortalizado en una foto) y la incorporación de otros que nunca hubiéramos imaginado ver en una película como ésta (¡Charlotte Gainsbourg!).

El resto del público nuevamente se fijará en que los personajes y situaciones que desarrolla esta historia coral son muy poco convincentes y a menudo rozan el absurdo, que pocos chistes funcionan y que en el fondo todo es sólo una reiteración/actualización del filme de 1996, pero igual entretiene y funciona.

El documental de la semana es "El hombre nuevo", sexto largometraje del uruguayo Aldo Garay, coproducido con Chile y que desde su estreno el año pasado en el Festival de Berlín ha tenido un importante recorrido internacional.

Se centra en Stephania, un travesti que fue adoptado por un matrimonio sandinista, en el pasado ejerció la prostitución y actualmente cuida autos en Montevideo, mientras espera poder viajar a su país natal, Nicaragua, para reencontrarse con su familia de origen y ser aceptada como mujer.

Gracias a la desenvuelta y locuaz presencia de su protagonista, el filme se siente fresco y espontáneo, y aborda con respeto, sensibilidad y calidez una realidad que no sólo abarca la identidad de género y cómo ésta se enmarca en el espectro social, sino además la manera en que los lazos familiares se mantienen a pesar de los obstáculos.

La cartelera también incluye un estreno chileno que se exhibirá en algunas salas de Santiago y regiones: "El mal trato", ópera prima del director Daniel Vivanco, protagonizada por Ramiro, un profesor de Pitrufquén al que sus alumnos no respetan y que además es humillado y golpeado periódicamente por su esposa, lo que le genera un resentimiento interno que puede estallar en cualquier momento.

Aunque la puesta en escena se siente precaria y modesta, las actuaciones protagónicas son un poco exageradas y el tono discursivo se ve acentuado con el uso de la voz en off, de todos modos es meritorio que se aborde la violencia intrafamiliar desde una perspectiva opuesta a lo habitual, y aún más que se ambiente en una localidad de la IX Región.

Otro debut en el largometraje es "La bruja", que se ha llenado de elogios desde su estreno el año pasado en el Festival de Sundance, donde obtuvo el premio al mejor director para el debutante Robert Eggers.

Ambientado en la Nueva Inglaterra del siglo XVII, lo protagoniza una familia que debe abandonar una comunidad puritana y se traslada a vivir cerca de un bosque donde construyen una granja, pero la posible presencia de una bruja comienza a alterar su existencia.

Es verdad que este trabajo no es tan dinámico y quizá "asusta" menos que el promedio de películas de este género que llegan a cartelera, pero cuenta con muy buenas actuaciones -especialmente los niños- y está mucho mejor filmada que casi todas ellas, destacando por la espléndida fotografía que configura algunas escenas que parecen verdaderos cuadros de época.

Se agradece que no se explica mucho en la trama, pues se sugiere más que lo que se muestra, y además consigue una inquietante atmósfera a través del temor arcano a lo desconocido y a lo que se esconde en la naturaleza.

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