Que todas nuestras niñas y niños tengan la posibilidad de desarrollar sus talentos es una aspiración natural y legítima de las familias en Chile. Pero aquello que parece tan obvio y necesario se ha encontrado con escenarios de segregación y desigualdad.

Las familias, por una parte, buscan lo mejor para sus hijos e hijas, que cuenten con las herramientas para lograr, en definitiva, un futuro promisorio. Como Gobierno nos hicimos cargo de esa demanda llevando adelante una serie de procesos que buscan, finalmente, que ningún estudiante sea excluido y, por el contrario, que el país pueda nutrirse de su diversidad de aportes y ser un mejor lugar para vivir.

Para lograr este objetivo vimos que era necesario iniciar una profunda transformación al sistema educativo, a través de una serie de iniciativas legales para materializar estas aspiraciones.

De este trabajo es que acabamos de dar cuenta pública en una ceremonia a la que invitamos a estudiantes, profesores, padres y madres de familias, rectores y otros actores, porque esta es una tarea que nos requiere a todos.

La Reforma Educacional abarca desde la cuna hasta la educación superior. A la creación de una Subsecretaría en Educación Parvularia, se suman la Ley del Sistema Nacional Docente, que mejorará las condiciones laborales de los profesores, y La Ley de Inclusión, que ha permitido que a partir de este año, más de 780 establecimientos que reciben subvención del Estado sean gratuitos, beneficiando a más de 240 mil familias.

A esto debemos agregar a los más de 125 mil estudiantes, que a partir de 2016  accederán gratuitamente a la Educación Superior. Ellos son la primera generación que, después de 35 años, irán  a la universidad sin pagar ni endeudarse.

Aún hay camino por recorrer. En materia legislativa nos quedan proyectos clave, como el Sistema de Educación Pública y la Reforma a la Educación Superior.

Sin embargo, hoy es hora de valorar nuestros avances, nuestra agenda a favor de la calidad  y decir con orgullo que la Reforma Educacional está en marcha y que muchas familias ya empiezan a ver sus frutos.