Uno de los factores principales en que se fija todo quien busque seguir una carrera, ya sea técnica o profesional, es la seguridad. No importa si uno es artesano, matrona o ingeniero civil, todos buscamos desarrollarnos en tranquilidad, sin sentir que nuestro oficio está en peligro.

Hoy en día ser enfermera o enfermero, bajo ese aspecto, es un incentivo. La empleabilidad de quienes siguen esta carrera es casi del 100%, al igual que la permanencia en éste a lo largo del tiempo.

Teniendo ese principio claro, se nos hace presente una triste realidad en nuestro país. Para muchos, existe una carrera que es cada vez menos riesgosa y que a su vez goza de ingresos altísimos: la delictual.

Ser delincuente en Chile es sinónimo de tranquilidad y buena rentabilidad. Tranquilidad porque históricamente ningún gobierno se ha hecho cargo de ninguna problemática relacionada a la seguridad ciudadana, haciendo que los delincuentes gocen con altísimos índices de impunidad. Buena rentabilidad, ya que por lo mismo, frente a un bajo costo o un bajo riesgo, las ganancias que pueden lograr robando un hogar o cometiendo un “portonazo” son innumerables.

En días que se discute la agenda corta antidelincuencia, se hace necesario tener en mente este pensamiento. Es necesario terminar con la sensación de impunidad. Ser delincuente en Chile debe ser un costo, no un beneficio. Entrar a una casa, maniatar a una familia, golpearlos, encañonarlos, asustarlos, traumarlos, sólo para robar bienes materiales no puede ser visto como una opción de vida. No puede ser jamás entendido como algo aceptable.

Creo ciertamente que la delincuencia y la seguridad ciudadana jamás deben comprenderse en “corto plazo”. El fundamento básico para atacarla es ir contra la desigualdad, la falta de oportunidades, la nula movilidad social, la injusticia y la frustración.

Pero debemos partir entregando bases claras para una sociedad segura y para esto debemos darles más atribuciones a Carabineros y al Ministerio Público. Necesitamos castigar fuertemente a los reincidentes, aumentar las penas a delitos de mayor connotación.

Este martes 5 en doble sesión en el Senado (desde las 12:00 hasta las 20:00) continúa el debate de la agenda corta antidelincuencia, la cual espero comprenda e interiorice estos conceptos.

Debemos desincentivar a quien quiera delinquir, quitando la tranquilidad que siente al hacerlo, pero, siempre entendiendo que la lucha no termina ahí, sino que sólo se hace compleja ya que se debe avanzar hacia una sociedad donde la justicia, la libertad y la real calidad de vida sean los fines últimos.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro