Doce meses han pasado desde que la Confederación Nacional de Transporte, motivada por el terrorismo y la violencia en la Araucanía, decidió manifestarse y hacerle llegar una carta a la Presidenta de la República para hacer ver su preocupación por la situación que afectaba a todos los camioneros y transportistas del país.

Doce meses han pasado desde que a pesar que el Gobierno hizo todo lo que estaba en sus manos, desde enviar decretos improvisados hasta amenazas de detención, los camioneros llegaron a la capital para pasar por frente del Palacio de La Moneda.

Doce meses han pasado desde uno de los paros más grande de la historia nacional y por parte del Gobierno prácticamente no ha habido cambios. El progreso ha sido nulo. No se ha avanzado en proyectos de ley efectivos para darle fin a la situación de terrorismo que existe en el sur (no sorprende ya que hasta hoy en una palabra que las autoridades luchan por evadir). No se ha cumplido con la Ley de Transporte, según relata el mismo presidente de la Confederación. No se ha cumplido con el registro nacional de estos mismos ni menos con políticas públicas que apunten a combatir los niveles de violencia y la impunidad con la cual actúan quienes atentan contra la seguridad de los transportistas.  

Un año ha pasado, en el cual ha quedado demostrado que las autoridades de la zona y gobierno en su conjunto, no han tenido la voluntad para dar solución a un problema que está presente día a día y que cada vez afecta a más personas. Un semestre ya cursado este año 2016 y ya son 42 los camiones quemados. En 2015, en todo el año, el numero llegó a 35. ¿Estado de la situación? Peor a todas luces.

Voluntad no es lo único que ha faltado. Uno podría entender la falta de ésta como algo temporal, como algo corregible. Pero un gobierno que no ha sido capaz de abordar un tema en tres años, es simplemente un gobierno que carece de voluntad. Pero también se nota una falta de capacidad de acción y gestión gigantesca. No ha existido ningún plan eficaz ni ninguna política eficiente al respecto.

Quienes actúan de manera terrorista en la Araucanía, esparciendo el temor dentro de no sólo sus habitantes, sino que en todo un país, lo hacen bajo total impunidad, ya que saben que la autoridad a la que se enfrentan ha sido débil, poco audaz y poco comprometida.

Este sábado 27 de agosto, los camioneros se vuelven a juntar. Su mensaje será claro, pedir en primer lugar explicaciones a un gobierno que los ha dejado de lado durante un año. En segundo lugar, pedir acciones para poner fin a una situación que sigue sucediendo independiente de las cámaras de TV, las campañas electorales o la agenda pública.

Es de esperar, que en el poco tiempo que le queda a este gobierno, se tomen con preocupación y se ocupen de esta situación que nuevamente, para bien o para mal, será noticia.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro