Esta semana comenzó su tramitación en el Congreso Nacional un proyecto destinado a simplificar los procedimientos establecidos en la Reforma Tributaria, lo que nos permite reflexionar acerca de los objetivos de esta iniciativa que se encuentra en aplicación gradual.

La Reforma Tributaria tiene una importancia tremenda, por cuanto está destinada a llevar adelante las mejoras sociales comprometidas por la Presidenta de la República, en particular el propósito de contar con educación gratuita y de calidad en todos los niveles.

Con la Reforma Tributaria estamos avanzando tras la gran meta de reducir las desigualdades que afectan a nuestra patria y que no pueden mantenerse por motivo alguno.

Para estos efectos, la Ley N° 20.780 se ha traducido en cambios profundos en la tributación a la renta de las empresas y personas; adopción de nuevos incentivos tributarios al ahorro e inversión; aumentos sustanciales a las tasas de impuestos al consumo de bienes perjudiciales a la salud (impuestos correctivos); adopción de nuevos instrumentos para inhibir el consumo de bienes y actividades que generan efectos ambientales negativos (impuestos verdes); y una serie de disposiciones para dotar a la administración tributaria de más facultades y capacidad institucional para la fiscalización.

La Reforma Tributaria afecta principalmente a las personas de mayores ingresos, en especial a 0,1 por ciento del país que gana más. En efecto, de cada 100 pesos que se recauden, 73 provendrán de ese estrato de la población.

La Reforma Tributaria ya ha tenido sus éxitos. El primero de ellos es que durante 2015 nos ha permitido realizar una inversión social mucho más amplia que no la hubiéramos desarrollado. Ello es mucho más significativo aún si consideramos la baja del precio del cobre que sigue siendo nuestro gran sustento económico.

La gratuidad en la educación parvularia, básica, media y superior vamos a comenzar a llevarla adelante en el año 2016 precisamente porque contamos con los recursos que nos proporciona el nuevo sistema tributario que hemos establecido. Lo mismo ocurre con otros programas sociales.

Independientemente de esos logros, luego de un poco más de un año de vigencia, hemos concluido que es necesario presentar algunas adecuaciones, con el propósito de simplificar el pago de los tributos, facilitar su cumplimiento; dar certeza en la aplicación de la legislación para potenciar el cumplimiento de los deberes de los ciudadanos; apoyar el emprendimiento; y reducir los intentos de evasión.

Esto es lo que busca el proyecto que el Gobierno ha ingresado y que da cuenta de que siempre estaremos disponibles para hacer ajustes cuando el fin superior de mejorar las condiciones de vida de los chilenos lo requiera.

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