Personalmente, uno de los juegos que más me cautivó durante mi infancia fue Super Metroid para el SNES, un juego bastante intrigante, lleno de enemigos extraños y muchos secretos por descubrir. Super Metroid es parte de la saga de Metroid, un juego acción y aventura espacial que se sitúa en un mundo paralelo y futurista.

 Para quienes no sepan nada de este juego, la trama de todos los Metroid es vivida por Samus Aran una sexy cazarrecompensas quien se enfrenta a  las depredaciones de los Piratas Espaciales y sus intentos de aprovecharse de los “metroid” -monstruos estilos medusas que tienen la habilidad de absorber energía- todo esto para poder salvar la galaxia.  El término “Metroid” viene de la unión de dos conceptos: el primero de “Metro” –sistema de transporte- y la segunda palabra es “Android” de androide, todo pensando para darle una imagen más visual al mundo en donde sería plasmada la historia.
 
La idea es de la propiedad de Makoto Kano y el artista Kiroye Kiyotake en 1980 la que fue distribuida internacionalmente por Nintendo. La serie consta de 11 títulos que van desde la consola Nintendo Entertainment System hasta la consola Nintendo Wii, aunque a pesar de lo anterior, nunca existió un juego de Metroid para la consola de Nintendo 64.  La saga ha sido tan popular a nivel internacional que en una estadística realizada hasta el año 2010 las copias totales de juegos vendidas llegarían hasta  los 16 millones siendo EE.UU. su mayor comprador.
 
Lo interesante y a diferencia de The Legend of Zelda, es que la discusión sobre la cronología de toda la saga en Metroid nunca ha sido tema de discusión ya que desde un inicio, fue la misma Nintendo la que decidió admitir que el universo ficticio de Metroid no se relaciona en lo absoluto con el orden de los lanzamientos de los juegos. Lo único que se sabe, es que el primer Metroid es el primero de toda la saga, así como lo fue Metroid: Zero Mission, para Nintendo DS el que fue una remasterización de la primera entrega.
 
En lo personal, y como destacaba en las primera líneas, Super Metroid, es el tercero en la saga de los videojuegos de Metroid, enamorándome completamente de su concepto de exploración, que en comparación con las otras entregas, no lo tenían como objeto central. Me fascinó tanto que me terminé el juego mínimo unas 7 veces, simplemente intentando completarlo en un 100%, cosa que nunca pude lograr. Aún recuerdo ese rumor que corría dentro de mi grupo de amigos donde  supuestamente, uno podía acceder a la luna del planeta en el juego, y yo, joven e inocente, lo intenté cientos de veces sin éxito.
 
Como gamer puedo decir sin duda que esos eran los mejores tiempos, ya que los secretos de los juegos eran realmente un desafío, con paciencia, buscando y buscando te llevabas una sorpresa que, al menos, ninguno de tus amigos sabía que existía. Ahora la información viaja muy rápido y los reales secretos se saben de inmediato e incluso, muchos se  pueden adquirir como contenido descargable o exclusivo.
 
Considero que los juegos actuales de Metroid han perdido algo el toque- lamentablemente- ya no me llaman la atención como antes, puede ser que ya no sean dirigidos por su creador original, o quizás simplemente porque ya crecí y no me sorprende como antes.  Pero sin duda, es uno de esos títulos que se convierten en experiencias increíbles para jugar con el tiempo (siempre me sorprendió que Samus, fuera mujer).