Las bebidas energéticas están presentes en nuestro país desde hace más de 10 años. Desde su arribo, el incremento en su comercialización ha sido exponencial, estimándose actualmente sus ventas sobre el millón de litros anuales. Los adolescentes y adultos jóvenes son sus principales grupos objetivos, dice Erwin Núñez, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.
Estas bebidas publicitan efectos estimulantes, ofreciendo una serie de beneficios incluyendo mayor atención, aumento del rendimiento y resistencia física e incluso pérdida de peso. Actualmente la práctica de mezclar bebidas energéticas con alcohol es muy popular, especialmente entre las personas jóvenes. “Varias publicaciones científicas están alertando sobre los efectos que traería el consumo de bebidas energéticas combinadas con alcohol, su uso en forma conjunta no sería tan ventajoso como suele creer la población”, advierte el experto.

Intoxicación etílica
Según explica Núñez, las energéticas pueden enmascarar los signos de intoxicación por alcohol: “Esto estaría dado por los efectos estimulantes de la cafeína y taurina principalmente, ya que la cafeína contrarresta los efectos depresores del alcohol, mitigando la sedación”. Por lo tanto, aumentaría las posibilidades de intoxicación etílica, alteraciones en la toma de decisiones  que pueden llevar a accidentes y toma de decisiones riesgosas como conducir en estado de ebriedad, conductas sexuales de riesgo y violencia, entre otras.
Tanto el alcohol como las energéticas tienen un efecto diurético, por lo que al combinarlas es más factible que se produzca deshidratación, la cual conduce a diarrea, náuseas, vómitos, fatiga, dolor de cabeza, aumento de la frecuencia cardíaca, calambres musculares y una resaca más severa, subraya el nutricionista. “Una revista científica norteamericana menciona que los que consumen energéticas más alcohol tienen un riesgo 3 veces mayor de intoxicación y riesgo 4 veces mayor al conducir vehículos en comparación a los que sólo consumen alcohol”, detalla.
Dentro de los principales componentes de las bebidas energéticas está la cafeína (la que puede provenir además del café, de té negro, té verde, cacao, yerba mate, guaraná y nuez de cola), azúcar, taurina y ginseng (coreano o siberiano). Además, generalmente poseen adición de vitaminas y minerales. Según nuestra legislación no debiera contener más de 180mg de cafeína por litro y la Taurina no exceder los 1500mg por día.