“Ella siempre dijo que se debía donar lo que sirviera de su cuerpo. En un principio no fue fácil para nosotros, pero hoy nos alegra”, explica aún emocionado Hugo Aviles. La muerte de su esposa Paz Valenzuela (de 57 años) aún es reciente. El 28 de julio falleció en la ex Posta Central a causa de un derrame cerebral fulminante. Pese a las dudas iniciales, Hugo junto a sus dos hijas agradecen haber respetado su decisión. Riñones, hígado y córneas sirvieron para “dar vida” a quien lo necesitaba, y a ellos les sirve “para dar a conocer la grandeza” de la donante.  

Paz es una de las 94 personas que han donado sus órganos en 2016, año en que se han realizado nueve donaciones más que en 2015, y que sirvieron para los 244 trasplantes que, de acuerdo al Ministerio de Salud, se han desarrollado hasta la fecha. 

Esta cifra es aún baja para dar respuesta a las 1.952 personas que se encuentran en lista de espera, de los cuales cerca del 10% son niños. 

Chile posee una de las tasas más baja de donación de órganos del mundo: 7 donaciones por cada millón de habitantes, cifra por debajo de Argentina (13,5) y Uruguay (18), y a una distancia sideral de España (35,1) y Croacia (35). 

Según José Manuel Palacios, vicepresidente de la Sociedad de Trasplante, existen dos factores para explicar esta situación: la no detección de potenciales donantes por parte de los profesionales de la salud y la negativa familiar a ceder los órganos de sus seres queridos. 

El especialista aclara ciertos “mitos” que incidirían en la negativa de las personas. “No hay tráfico de órganos, primero porque es ilegal, y segundo porque nunca se ha demostrado la obtención de beneficios económicos por trasplantes”, enfatiza.

“Tampoco es cierto que los servicios públicos dejen fallecer a alguien para donar sus órganos”, mientras enfatiza que existen procedimientos muy rigurosos “monitoreados en todo momento” a cargo de profesionales dedicados exclusivamente a fiscalizar la correcta realización del trasplante.

Lina Valdés es coordinadora de Procuramiento del Servicio de Salud Central. Su equipo se encarga de solicitar el consentimiento a los familiares. En este sentido apunta que es fundamental “una conversación con familia y amigos”. “Casi siempre se respeta lo que dice el donante, por eso deben haber instancias de conversación sobre este tema”, explica.

Buscan llegar a 10 donantes por millón en 2018

Desde el Ministerio de Salud se muestran confiados en reducir el deficit actual de donantes. José Luís Rojas, coordinador nacional de trasplantes, señaló que recién en 2011 “se instaló un modelo sanitario en que la donación de órganos es parte de la estructura y funcionamiento propio de los hospitales”. 

Este modelo, añade, “es la base que los países desarrollados han sustentado”, y con su aplicación, “en dos años debemos llegar “a 10 donantes por millón de personas”. 

“170 donantes al año, son más o menos 450 trasplantes anuales. Son aproximadamente el número de personas que ingresan a las listas de espera. Sería un hito”, enfatizó.

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