En el horno de la planta de la empresa GERDAU, ubicado en la zona norte industrial de Santiago, fueron fundidas 13.471 armas de fuego en el marco del plan de destrucción que contempla la Ley de Control de Armas.

En la oportunidad estuvo presente el ministro de Defensa Nacional, José Antonio Gómez, el director General de Movilización Nacional, general Esteban Guarda y otras altas autoridades de gobierno, civiles y de las FFAA y Carabineros.

Las armas de fuego fueron fundidas en el horno de arco eléctrico de GERDAU a 1.600 grados de temperatura, con el objetivo de ser reciclado y convertirlo en acero nuevo para el sector de la construcción. 

Esta planta de fundición tiene la capacidad de producir 520.000 toneladas de acero líquido al año y también opera un laminador que produce 420.000 toneladas de barras, que permite atender sectores esenciales en el desarrollo del país, como son la construcción civil y la industria metalmecánica. 

De las 13.471 armas de fuego fundidas, 8.628 proceden de la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN) a través de la Comisión de Material de Guerra de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile y, excepcionalmente, la Policía de Investigaciones entregó 4.843 armas que cumplieron su vida útil para su destrucción. 

De las 8.628 armas destruidas de la DGMN, 1.345 fueron en el marco del llamado hecho por las autoridades a la ciudadanía para que las entreguen voluntariamente en los cuarteles policiales y 7.283 armas por comisos dispuestos por los tribunales de Justicia, debido a procesos judiciales finalizados. Un total de 2.196 armas se encontraban inscritas y 6.432 no cumplían con dicha condición.

El gerente general de GERDAU, Italo Ozzano, señaló que la empresa, junto con contribuir a la paz social a través de este proceso de eliminación de armas de fuego, y comprometida con la sustentabilidad, las reciclará para la concreción de nuevos proyectos que traerán progreso al país. 

“De estas armas que ingresarán a nuestros hornos saldrán las barras de acero que formarán parte de uno de los proyectos de ingeniería más importantes que tendrá Chile en este siglo XXI, y que será la construcción del puente sobre el Canal de Chacao”, afirmó el ejecutivo.

Posteriormente y junto a un reducido grupo de las autoridades presentes, subieron al púlpito del horno para presenciar el momento en que el electroimán depositó las miles de armas iniciando el proceso de fundición dando comienzo a un nuevo ciclo de reciclaje y preservación del medio ambiente.

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