Los niveles de contaminación en el país preocupan. La falta de lluvias y los problemas de ventilación del valle central, sumado al creciente parque automotriz, se están traduciendo en un aumento de la polución y algo tenemos que hacer. 

Desde esta vereda, y junto al colectivo Newindie, contribuimos con el fomento en el uso de la bicicleta, un medio de transporte eficiente, saludable y, lo más relevante en este contexto, amigable con el medio ambiente. Y lo hacemos derribando 6 mitos en torno a su uso.

La bicicleta no es un medio de transporte serio 

Confinada por años a la esfera del deporte o la recreación, aún persiste en algunos esa percepción de que la bici no es un vehículo serio para desplazarse por la ciudad, lo que es absolutamente falso. 

Lo positivo es que su creciente uso en los últimos años en nuestro país demuestra que hablamos de un medio de transporte eficiente, no contaminante, con beneficios para la salud y también para el uso del espacio público. 

Desde Newindie derriban este mito señalando que “ante los efectos del cambio climático, que éstos últimos años ha llegado a una fase crítica (temperatura del planeta a finales de este siglo podría subir más de dos grados, margen peligroso), la bicicleta, después del transporte público es el medio de transporte más serio que existe, porque es una herramienta de cambio”.

Andar en bicicleta es peligroso

Si bien en nuestro país aún queda mucho por hacer en materia de infraestructura y legislación, podemos asegurar que si se toman los resguardos pertinentes y se conduce por la vía con responsabilidad, andar en bicicleta no tiene porque ser sinónimo de peligro. Mucho menos si lo comparamos con el impactante nivel de sedentarismo de los chilenos o los niveles de contaminación. 

Según cifras de la autoridad “el número de ciclistas fallecidos por accidentes de tránsito ha bajado en los últimos años”. Complementan que “mientras más ciclistas circulen en la calle, menos riesgoso se vuelve el pedaleo”, y concluyen que “la clave es ser visible y predecible”, además de mayor infraestructura y legislación que reduzca la velocidad máxima en zonas urbanas, aseguran desde New Indie.

Andar en bicicleta es de hippie, o de hipster, o de cualquier otra cosa

El llamado es a eliminar los prejuicios. Hace años ya que andar en bicicleta en el mundo moderno dejó de ser sinónimo de pobreza, ya que antes se consideraba que si pedaleabas era porque no tenías dinero para un auto o una moto.

O esa ridícula visión de que usar bicicletas es de hippies o hipsters, u otra tendencia social. Por eso el mensaje es a romper los estereotipos para que, independiente del estilo de vida, seamos cada vez más los que usemos la bici. “Aunque muchos nos vean como una moda o perciban a los ciclistas urbanos como ciudadanos que se creen moralmente superiores –les guste o incomode-, la realidad es que un ciudadano consciente de su impacto en la ciudad que opta por la bicicleta como medio de transporte, en efecto, está aportando a la sociedad, a la descontaminación, a la descongestión, al calentamiento global y, sin duda, es alguien más consciente”.

No se puede utilizar la bicicleta en invierno

“Las bicicletas son para el verano” fue una linda obra de teatro y una muy buena adaptación para el cine, pero nada más. La frase quedó obsoleta, porque son miles los que hoy siguen su rutina en bicicleta pese a las lluvias o el frío. “La solución es sencilla: usar ropa apropiada, respirable y vestirse por capas, de manera de ir sacándose prendas conforme uno va entrando en calor”, acotan desde el colectivo. 

Cada vez hay ropa más especializada a precio accesible que es más idónea para pedalear con comodidad, sin acalorarse ni perder temperatura. “Es importante también contar con un bolso para ir guardando la ropa que uno puede ir quitándose en el camino, así como aquella que quieras usar de reemplazo en tu lugar de llegada, una vez que no continúes pedaleando. Programarse es la clave”, argumentan. 

¿Para qué tener bici si siempre se la roban? 

Tenemos que aceptar que con el crecimiento del uso de la bicicleta también crecieron las ventas de estos vehículos y, por ende, también subió el número de robos, pese a que Carabineros no tiene una cifra oficial. 

Pero como han crecido los robos, también se han ampliado la gama de productos de seguridad para evitarlos, como candados cada vez más resistentes o nuevas tecnologías como alarmas conectadas a tu móvil y geolocalizadores con tecnología GPS. 

“Invertir en seguridad es sumamente importante. Algunos ciclistas sugieren sacar aquellos implementos fáciles de robar como asiento y ruedas desmontables. Siempre privilegia estacionarte en lugares autorizados (como bicicleteros) donde se estacionen más ciclistas o recintos cerrados que cuenten con vigilancia, y el ‘donde mis ojos te vean’ nunca está demás”.

Las bicicletas son para distancias cortas 

Es un mito que también se debe derribar, porque si se planifica el viaje con tiempo no es necesario un gran esfuerzo físico para mantener una velocidad adecuada, que no sea muy exigente, y poder abarcar grandes distancias. 

Aunque evidentemente sería más fácil si existieran condiciones de intermodalidad para la bicicleta y el transporte público. sin embargo, “planificar las rutas y calcular los tiempos de viaje es la clave para todos quienes deciden optar por la bicicleta como su único medio de transporte.

Si vas a iniciar una nueva ruta permanente, “lo ideal es que ensayes esa ruta con anterioridad y calcules el tiempo que te demoras, para que cuando debas hacerla a diario, salgas con más anticipación”. 

También hay que aprender a controlar la energía que se usa al pedalear, “porque cuando eso ocurre el cuerpo se acostumbra a esa cantidad de ejercicio y, por consiguiente, se cansa menos”. 

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