Tras un par de horas de conocerse la muerte del General (r) Sergio Arellano Stark, quien fuera designando por Augusto Pinochet como delegado de la Junta Militar de Gobierno a cargo de recorrer ciudades donde ejecutó a 75 prisioneros en la denominada “Caravana de la muerte”, la reconocida abogada relacionada con temas de Derechos Humanos y esposa de Carlos Berguer quien fue asesinado bajo del mando de Arellano Stark conversó con Publimetro para dar a conocer sus primeras impresiones.

-¿Cuáles son sus primeras impresiones tras la muerte de Sergio Arellano Stark?

Primero decir que ha muerto un represor y genocida como Arellano en la más absoluta impunidad quien además de haber encabezado una de las comitivas de exterminio más crueles y atroces de la dictadura, la que fue fundacional en términos de las prácticas genocidas de la dictadura militar, además fue un hombre muy cobarde y un gran mentiroso que intentó por mucho tiempo eludir su responsabilidad mintiendo sobre su real papel y para eso tuvo apoyo político en sus mentiras iniciales que no se había dado cuenta cuando iba en la caravana. Además de ser un gran mentiroso, primero es un gran cobarde que se asilo en sus mentiras, en su grado para eludir la acción de la justicia y muere a los 94 años después de haber manchado la vida de decenas de jóvenes nobles y valientes en la más absoluta impunidad.

-Arellano Stark murió sin cumplir una pena efectiva en la cárcel ¿Qué se puede hacer para que las personas que hayan cometido crímenes de derechos humanos cumplan con su condena de forma efectiva?

Los Tribunales deberían dictar la sentencia de una vez por todas y no seguir demorando estas sentencias proporcionales a los delitos que cometieron, porque a estas alturas hay que tener en consideración que se está condenado después de 40 años de cometidos los crímenes y se pasaron la vida entera en la impunidad, por eso es la misma sociedad chilena la que tiene que asumir lo que ocurrió y enfrentar para saber que el tema del exterminio en este país no es del pasado, porque el lugar común que se repite sobre “hay que dar vuelta la hoja” no me parece, a eso yo digo que no porque para todas las sociedad que fueron objeto de esta crueldad es algo que permanece para siempre y la memoria de los crímenes va a ser que este país se reconstruya en forma decente y se recupere la confianza que se ha perdido hoy  a nivel inauditos.


-¿Cuál es la responsabilidad del Ejército en este tema?

El Ejército, el resto de las Fuerzas Armadas y Carabineros tienen información, aunque nieguen que la tienen ellos la tienen, por eso tienen la obligación legal y moral de entregar esos antecedentes a los tribunales de justicia y no seguir negándolos, porque eso va a ser que se desmarquen de una época de la dictadura de grandes vestigios y deterioros de las instituciones armadas, las que son parte de la sociedad chilena y se les ha entregado el monopolio de la fuerza, por lo tanto tienen la responsabilidad social absoluta y tienen que estar subordinados a poder civil, y si se quieren desmarcar deben entregar la información.

-Usted habla del “Síndrome Pinochet” cuando los generales de ejército aluden a demencia senil ¿Cómo debería terminarse el “Síndrome Pinochet”?

Pinochet dio la pauta simulando una demencia que nunca tuvo, asilándose en las llagas de la senilidad para esconderse de los dictámenes de la justicia, esto se debería terminar y cumplir su condena de forma intacta.