Junto con referirse a la nueva estrategia en la defensa de Natalia Compagnon, uno de sus abogados, Antonio Garafulic, aseguró que La Moneda “dejó caer a Compagnon”, todo esto para mejorar la imagen de la Presidenta Michelle Bachelet y que pueda subir en las encuestas.

El nuevo giro en la estrategia, recalcó el defensor de la esposa de Sebastián Dávalos, será alejarse del segundo piso y todo de La Moneda, esto, debido a que asesores y personeros de Gobierno “han tratado de interferir indebidamente" en la tramitación del caso Caval.

El giro en la estrategia se produce luego del quiebre con sus anteriores abogado Felipe Polanco y Jessica Norambuena, quienes renunciaron el pasado 21 de marzo tras su formalización por delitos tributarios, y con la incorporación de los defensores que representaron al albacea de Pinochet, Óscar Aitken, Rodrigo Henríquez y Gabriel Salazar.

"Llegó el momento de hablar. La estrategia de antes era de contención y medianamente que se guardara silencio, de mantener bajo perfil y de permitir que personas del segundo piso de La Moneda se metieran directamente en la causa o directamente con los abogados de la causa (Polanco y Norambuena)", señaló Garafulic a El Mercurio.

"Cuando yo ingresé al caso, no estaba de acuerdo. Aunque yo era el abogado de Caval desde el comienzo, nunca participé en la defensa ni en la estrategia, me mantenía al margen. Fueron abogados impuestos por La Moneda; el diseño jurídico vino de allá", aseguró el abogado defensor.

Respecto de quiénes habrían participado en esa estrategia, Garafulic dijo que venía “de dos personas del segundo piso, que interfirieron en la causa, y cuyos nombres no daré".


El objetivo de estos funcionarios, a juicio del abogado, era "meterse en el caso y en la defensa, con el fin de acallarla. La Moneda la dejó caer (a Natalia Compagnon) a costa de que la Presidenta suba (en las encuestas)”.

Consultado por el quiebre que se produjo entre los abogados, Garafulic aseguró que "después de su última declaración ante la fiscalía. Es ilógico que ofrecieran una declaración cuando hasta entonces ella no iba a ser formalizada. (...) En la última declaración no fueron capaces de pararla; la estrategia no era defenderla, sino que dejarla caer".

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