En prisión preventiva quedaron el martes dos de los seis detenidos por la muerte de dos carabineros, los cuales fallecieron arrollados en el marco de un operativo para detener a los mencionados sujetos, quienes robaron un automóvil y se dieron a la fuga, desatando una persecución en Ovalle.

Los dos adultos del grupo, identificados como Bastián Díaz (18) y Dixon Saavedra (20) quedaron recluidos, mientras que los cuatro restantes arrestados, todos menores de edad, quedaron en internación provisoria durante los 90 días que dure la investigación, tras haber sido todos formalizados por los delitos de robo y homicidio en el Juzgado de Garantía de Coquimbo.

El caso además volvió a copar la agenda noticiosa durante las últimas horas luego que se diera a conocer un video en donde se muestra el momento de la detención de los implicados minutos después de haber arrollados al sargento segundo Hans Knope y el carabinero Luis Díaz el pasado viernes, los cuales iban en su motocicleta al momento de ser embestidos.

En la publicación, se ve cuando los funcionarios policiales llegaron al automóvil donde se encontraban los sujetos, el cual se encontraba volcado, y uno de ellos comienza a dar golpes de pie en el rostro de uno de los detenidos. De esta manera, la violencia en el actuar del carabinero se suma a la acusación de la madre de dos los menores de edad detenido, la cual acusó un mal procedimiento en la captura. “Mis hijos son menores de edad, los maltrataron (…) uno de ellos está todavía en el hospital grave. Mis hijos estudian, no tenían idea que andaban en esto. Yo lo siento por las familias de los Carabineros pero ellos se atravesaron, se hizo mal el procedimiento. Son niños, son menores de edad”, aseguró.

“¿La policía puede usar violencia en sus procedimientos? La respuesta es si, pero esa violencia tiene que ser proporcional a la agresión. Tiene que ser racional y con relación al procedimiento que se está llevando a cabo”, sostuvo a Publimetro el abogado de la Universidad de Chile y doctor en Derecho Penal de la Universidad de Salamanca en España, Gustavo Balmaceda. “Por ejemplo, ¿puede un policía usar su arma para perseguir a un delincuente? En principio no, pero si el delincuente lo agrede a través de otra arma de fuego, él puede la usar para repeler la agresión y para proceder a su detención”, detalló.

Con respecto al caso particular ocurrido en Ovalle, el jurista argumentó que “por la información que ha aparecido en la prensa, esa violencia no es proporcional a lo que sucedió por lo tanto en ese caso me parece que los carabineros podrían estar cometiendo varios delitos, por una parte delitos tipificados en el código penal, y por otra parte delitos tipificados en el código de justicia militar, que básicamente tiene relación con el delito de abusos a particulares”.

En ese punto, precisó que “si la detención de los imputados se logró gracias a la violencia excesiva o mal uso del procedimiento, podría declararse la detención ilegal, y eso podría después redundar en un vicio de nulidad, y es muy raro que en una circunstancia como esa un fiscal decida llevar la causa a un juicio oral”.

Por último, ante la duda surgida si los funcionarios de Carabineros realizaron el procedimiento cómo corresponde al momento de arrestar a los imputados, Balmaceda remarcó que siempre que “exista una detención por parte de un policía, debe efectuarse al detenido lo que se llama la lectura de derechos, en donde se le tiene que señalar por ejemplo el derecho a guardar silencio, a asignar un abogado de su confianza, y eso debería realizarse siempre y en todo lugar, porque eso lo dice la ley chilena”. 

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