En Chile existen varios casos de personas adoptadas que no han podido encontrar sus orígenes biológicos, ni antecedentes de las circunstancias en las que fueron dadas en adopción. Así también, existen casos de padres a los cuales jamás se les fueron entregados los cuerpos de sus hijos, luego de que estos fueran declarados fallecidos.

En Publimetro, publicamos la historia de Sara (40), una mujer de La Serena que inició una búsqueda a través de Facebook y con ayuda de una ONG, para encontrar algún rastro de su pasado luego de que, al consultar sus antecedentes en el Servicio Nacional de Menores (Sename), solo pudiera averiguar que estos no existían. Pero el caso de Sara es más común de lo que se piensa y dejó de ocurrir en nuestro país recién en 1999. Previo a ello, varias son las personas que no cuentan con ningún tipo de antecedente sobre sus orígenes biológicos. 

¿Por qué? Según datos del departamento de adopción del Sename, en 1975 -año en que Sara nació- en Chile estaba vigente la ley 16.346, la cual obligaba a los tribunales a destruir los antecedentes de la familia de origen, dado el carácter de “secreto” de las adopciones (estipulado en los artículos 8º, 9º y 11º). Es el artículo 8 el cual postulaba:  "La sentencia que conceda la legitimación adoptiva (…)  ordenará la cancelación de la inscripción del nacimiento del legitimado adoptivamente y la destrucción de la ficha individual del menor y de todo otro antecedente que permita su identificación (…)"

Esto explicaría que Sara, al igual de muchos otros, no pudieran tener acceso a sus antecedentes “desaparecidos” por culpa de la ley vigente en ese año. Pero, este procedimiento cambió en el año 1988, y nuevamente al año 1999 donde entró en vigencia la ley actual (19.620), la cual le da al Sename o los organismos acreditados por este servicio, el poder para intervenir en los programas de adopción. A la vez, establece que los antecedentes de adopción siguen bajo la custodia del Registro Civil, y que solo pueden acceder a ellos las personas adoptadas mayores de edad y parientes en específico.

¿Cómo pueden encontrar a sus familias biológicas las personas nacidas antes de 1999?

Dado el contexto y reglamento de la ley actual, y para ayudar a personas como Sara, el Servicio Nacional de Menores creó el programa: “Búsqueda de orígenes”.

Este nació para poder responder al derecho inalienable de toda persona a poder conocer su historia y raíces, lo cual está establecido en la Ley de Adopción Nº 19.620 (1999); y busca dar asesoría y satisfacer los requerimientos de personas adoptadas mayores de 18 años, sus padres adoptivos, ascendientes y descendientes, que deseen localizar a sus familias biológicas. Eso sí, este servicio no puede ser utilizado por parte de las familias biológicas de los adoptados.

¿Cómo funciona el proceso y cuántas personas acuden a él?

Este programa funciona de manera confidencial operando sobre dos principios básicos: El derecho del adoptado a conocer sus orígenes y el respeto a la voluntad de la familia biológica de establecer el contacto o concretar un encuentro. 

Para acceder a este servicio se puede acceder a través de una oficina del Sename o su página web www.sename.cl a un formulario disponible en inglés y español, donde al ser contactados las personas contarán con asesoría de profesionales especializados para tener acceso a información, y posteriormente si lo desean, contactarse y/o encontrarse con sus familias biológicas.

Desde el año 2011, en Chile alrededor de 200 personas anualmente han solicitado el servicio del programa "Búsqueda de Origen”. De estos un porcentaje llena el formulario desde territorio nacional, así como también otro desde el extranjero. Además, la mayoría de las solicitantes son del sexo femenino, casi duplicando a los solicitantes masculinos año a año.

Por ejemplo el año 2011, 169 chilenos y 69 desde el extranjero, con un total de 238 personas solicitaron este programa, cifra que en el 2015 se mantuvo regular en 181 chilenos, 37 solicitantes internacionales y 218 en total. De estos, en el 2011, las mujeres fueron 167 versus los hombres que fueron 71 solicitantes. A su vez, el 2015 fueron 134 las mujeres que llenaron el formulario, versus los 84 hombres que también se interesaron en este programa.

PB/MC