En un par de días más el verano se instala en gloria y majestad y muchos ya piensan en sus vacaciones y en disfrutar de extensas horas tomando sol en la arena. Una idea que este año parece no ser muy buena, considerando el gran crecimiento que registró el 2015 el agujero de la capa de ozono, que lo instaló como el cuarto más grande de los últimos 35 años. 

Un gran problema para los amantes del sol, porque ello implica que la cantidad de rayos ultravioleta (UV) que toquen al país serán más altos de los que estábamos acostumbrados entre los meses de enero y marzo. 

Así lo confirmó el forme de Radiación UV y Cáncer de Piel en Chile, presentado por la Corporación Nacional del Cáncer (Conac) en el marco de su campaña anual de prevención del cáncer de piel, denominada “Por un verano sin huella”. 

Al respecto, el doctor en física de la Universidad de Santiago y director de la Red de Medición Ultravioleta de Conac, Ernesto Gramsch, explicó que lo registrado este año con la capa de ozono, no se veía por lo menos en una década. 

“El agujero fue mucho más grande de lo esperado y cambió la tendencia que venía ocurriendo hasta ahora, porque desde el año 2010 había venido bajando el tamaño del agujero de ozono, pero este año tuvo una subida bastante grande, equivalente a lo que hubo unos diez años atrás más o menos”, relata a Publimetro. 

El académico, plantea que “el hecho que haya habido un agujero de ozono más grande este año significa que en el resto del país también hay menos ozono, no tanto como un agujero, pero también hay menos ozono y por lo tanto hay más radiación ultravioleta”. 

Por eso y aunque entre los meses de septiembre a noviembre, los episodios con nubosidad protegieron a los habitantes del país de los rayos UV, con el arribo del verano la protección prácticamente se ha acabado y los niveles de radiación ultravioleta se han elevado rápidamente. 

“Ahora estamos en nivel 11 que es un nivel que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) es extremo y demasiado alto, pero a medida que avance diciembre vamos a llegar a niveles un poco más altostodavía, que probablemente sea 12 o 13”. 

Cómo protegerse  

Considerando los antecedentes, el doctor Héctor Fuenzalida, director del Servicio Obncodermatológico de Conac entrega una serie de recomendaciones para tratar de aminorar los efectos por la radiación UV. 

En esta línea el profesional recuerda que es importante siempre elegir un fotoprotector con filtro sobre FPS 30, y en caso de pieles más blancas no utilizar una protección menor al FPS 50. 

Sobre la forma de aplicarse los productos, debe realizarse 15 o 30 minutos antes de exponerse al sol, y replicará una vez entre 15 y 30 minutos después de la exposición solar.

En la práctica el doctor Fuenzalida recomienda establecer un calendario diario para la aplicación del producto, repitiendo el proceso el proceso aproximadamente cada tres horas.