“Cualquier persona, civil o militar, que tenga antecedentes penales no puede llegar a ser observador. Este señor no tiene posibilidad de llegar a Colombia como observador“.

Con esas palabras, el alto comisionado de la ONU para el proceso de Paz en Colombia, Jean Arnault, descartó la invitación al ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre para la ceremonia de firma del armisticio del Gobierno de ese país con las FARC.

El ex militar, procesado como cómplice y encubridor de 15 homicidios en el regimiento de La Serena, uno de los puntos del fatal recorrido de la Caravana de la Muerte, que accionó bajo la dictadura, fue autorizado por el juez Mario Carroza para viajar a Bogotá seguir allí, de cerca, el proceso de paz que vive Colombia.

Dicha autorización rige entre el 30 de septiembre y el 10 de octubre próximos, pero el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior presentó una apelación a la medida, tal como lo hizo el abogado particular Cristián Cruz, representante de las familias de las víctimas de la Caravana de la Muerte en La Serena.

El diputado PC Hugo Gutiérrez, por su parte, criticó que se le haya concedido el permiso de salir del país rumbo a Colombia a Cheyre, considerando que ni siquiera fue expresamente invitado.

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