Un bella historia de amor tuvo un final feliz luego que Cristián Ortíz González y Soledad Medina Toloza, pudieron contraer matrimonio en el interior del Hospital Militar de Santiago, donde la novia permanece internada luego de que se diagnosticara una enfermedad terminal.

La pareja de militares se conoció hace cinco años en el Regimiento de Infantería Nº1 "Buin", donde fueron destinados tras egresar de la Escuela de Sub Oficiales.

Luego de un hermoso pololeo, los enamorados decidieron casarse. Planearon su boda para el 28 de enero de este año, pero todo quedó paralizado cuando Soledad comenzó a presentar extraños sintomas. Después de varios exámenes, los médicos le diagnosticaron la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, cual es incurable y va deteriorando rápidamente al paciente hasta llevarlo a la muerte.

La noticia fue un duro golpe para la pareja, pero el novio decidió seguir con los planes matrimoniales, y fue así como este 28 de enero se casaron. La boda se llevó a acabo en una habitación del Hospital Militar de Santiago, donde Soledad permanece internada desde noviembre del año pasado.

Pero el sueño de los novios no fue fácil, según comentó el CB2°Ortiz a la prensa del recinto.  “Decidí no dejar nada inconcluso, vivo cada día con ella como si fuera un año, no se si se dará cuenta, pero trato de hacer todo lo que tengo a mi alcance para no dejar cosas pendientes y no hacerla sentir enferma…cuando la desahuciaron sentí que no podía enfocarme en mi dolor y decidí cumplir con nuestros planes de casarnos. Nosotros somos evangélicos, tuve que conseguir las autorizaciones para que un pastor nos casara a pesar de la condición en que está mi esposa y lo logramos. Nos casamos el mismo día que teníamos planificado inicialmente".

“Para nosotros esto es una meta cumplida, nos completamos y unimos aún más… me siento muy afortunado, dentro de mi dolor, por como se han dado las cosas durante este tiempo, ya que gracias a nuestra condición de militares tenemos a mucha gente que ha estado con nosotros, el apoyo familiar también ha sido incondicional. En lo laboral, mi regimiento me ha apoyado mucho, incluso me pasaron en comisión de servicio al hospital, permitiéndome trabajar y acompañar a mi mujer. Por otra parte, el Hospital Militar me ha apoyado enormemente, me he dado cuenta que no somos unos pacientes más, ya el equipo de salud me apoya incluso fuera de sus turnos, me acompañan, me explican todos con paciencia y detalle. Me he sentido muy acompañado”, indicó el emocionado novio.