Su total rechazo a la indicación del Gobierno que baja al 40% el umbral de votos que necesita un intendente para ser electo, manifestó esta mañana el secretario general de Amplitud Pedro Browne. 

"La elección de intendentes aparece como una gran medida de descentralización, ya que se empodera a la ciudadanía para escoger a la principal autoridad regional. Pero inventar un híbrido de un umbral del 40%, para dejar contentos a los conglomerados tradicionales y sus cálculos para mantener cuotas de poder y monopolización de los cargos, es una pésima idea y una peor señal".

"Es nuevamente un anuncio de los políticos tradicionales para dar la sensación de un cambio, y dejar todo tal como está", apuntó.

A juicio de Browne, "no sirve de nada elegir autoridades democráticamente, si éstas en la práctica tendrán mínimas atribuciones y ninguna opción de tomar decisiones, ya que su bajo umbral de votación impedirá que cuente con el respaldo necesario para tener autonomía. Sobre todo, considerando que ni siquiera contarán con recursos propios". 

"En Chile tenemos dos sistemas para elecciones uninominales: el de alcaldes (gana quien obtiene más votos) y el presidencial (donde) gana el que obtiene la mayoría absoluta con sistema de segunda vuelta en caso de no lograrse en la primera", explicó. 

Tras esto, Browne recordó que "en Chile fracasó la idea de que un presidente podía gobernar obteniendo una mayoría relativa circunstancial y para evitar que esto se repita, se instauró el sistema actual. Por lo mismo, es evidente que el Intendente debe contar con el apoyo del 50%+1 de los ciudadanos". 

"Es mucho mejor para nuestra democracia que el Intendente sea elegido por voto ciudadano, pero debemos exigir que venga de la mano con autonomía efectiva, tanto política como económica, para de una vez por todas las regiones sean tratadas con respeto", finalizó el secretario general de Amplitud, finalizó.

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