En entrevista publicada hoy por La Últimas Noticias la arquitecta Cynthia Ross Wiesner, ex funcionaria de la municipalidad de Machalí y formalizada en el caso Caval en calidad de autora del delito reiterado de cohecho, desmintió su responsabilidad en los ilícitos que se le imputan.

Cuando se le plantea si nunca sintió que existía conflicto de interés por el hecho de estar asociada con el gestor inmobiliario Juan Díaz, siendo funcionaria de la Municipalidad de Machalí, y además colaborando en un negocio en el que estaban involucradas tierras que originalmente pertenecían a su tío, Patricio Wiesner del Solar, Ross sostiene que “nunca sentí un conflicto de interés porque es mi trabajo desde hace 20 años. Nunca hice presión ni informé a las autoridades que esos terrenos fueran incluidos en una propuesta de la Seremi del ministerio de Vivienda. Esa fue una decisión de la Seremi, del departamento de Desarrollo Urbano, donde el jefe en Rancagua es Patricio Olate. En la municipalidad yo estaba encargada de apoyar a la dirección de obras”.

Respecto de su responsabilidad en la elaboración del “Informe de Tasación terreno 44 Há. Santa Elena-Santa Cecilia-San Diego Machalí-VI Región” utilizado en 2013 por CAVAL durante las negociaciones por la compra de los terrenos la profesional declaró que “Caval no terminó comprando los terrenos por ese informe. Me hago responsable del informe, pero este tenía otro objetivo, que era hacer un estudio de mercado. Eso fue lo que me dijeron. Nunca supe que iba a llegar a manos de Caval ni que se iba a repartir por todo Chile porque era de carácter 100% privado. El informe fue entregado a Patricio Cordero y él, no sé con qué autorización, lo envió a Caval” (Patricio Codero está formalizado en el caso Caval como autor del delito de facilitación de documentación tributaria falsa).

En relación al pago de 61 millones que le hizo Juan Díaz, quien trabajaba con el síndico de quiebras Herman Chadwick y está formalizado en el caso Caval por delito de ventajas indebidas del síndico, soborno y facilitación de documentación tributaria falsa, Ross explicó que esos dineros “corresponden a trabajos que realicé para Juan Díaz. Fueron de diferente tipo: el trabajo de la propuesta de las 174 hectáreas en Machalí fue el primero que le hice, luego trabajos en Buin, para la CCU y en la comuna de Renca. Todo está reflejado en mi cuenta corriente, donde un tercio de esos pagos corresponde a pagos a proveedores, como ingenieros y dibujantes; o sea gente, que me ayudó a trabajar a mí y que yo les pagué. El resto del dinero corresponde a cuatro años de trabajo a Díaz. O sea, unos $40.000.000 a cuatro años, que son como $800.000 mensuales, aproximados. No me he enriquecido ilícitamente, soy profesional independiente y cobro por mi trabajo”.

Luego, cuando se le pregunta por qué está formalizada en el caso si nunca trabajó para la empresa Caval, la arquitecta responde que “entiendo que yo soy una persona que se relaciona con otras, y que tengo pagos de Juan Díaz, que es una persona que sí estaba interesada en el negocio; y estoy tranquila porque tengo que explicar mis otros trabajos y para eso tengo todos los documentos en orden: correos, trabajos que ya están realizados. A mí no me han “cohechado”, jamás. Tengo 100% de certeza de eso. No he hecho ni dicho nada para beneficiar a terceros, aquí hay una terrible confusión”.

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