En prisión preventiva quedó este miércoles Erwin Valdés Ortiz, el colombiano de 25 años que asesinó y descuartizó a su novia del mismo país, Giuliana Andrea Acevedo (21), cuyos restos dejó en el río Mapocho.

El hombre fue detenido este martes y se encuentra confeso del delito, el cual impactó a la población debido al actuar del individuo.

Según publica La Segunda, el joven tuvo una discusión con su pareja, la cual llevaba cuatro meses viviendo en el país. Acorde en las palabras del propio asesino, en la madrugada del sábado estranguló a Acevedo con sus propias manos, poniendo además una soga en la altura de la tráquea de su víctima.

Posteriormente, con un cuchillo de 14.3 centímetros separó su cuerpo en partes en la tina del departamento donde ambos vivían. Y para evitar el escurrimiento de sangre hizo torniquetes con cordones de zapatos en los extremos de los miembros cortados.

La forma en que actuó Valdés se debe al conocimiento adquirido mientras trabajó en la funeraria de su padre, por lo que sabía como desmembrar un cuerpo.

Luego del crimen y de dejar los restos de su pareja en el río, el hombre continuó trabajando normalmente como garzón en el restaurante Farina en el Costanera Center.

Precisamente a ese lugar arribó la PDI ayer para detenerlo, pero este no se encontraba en el lugar, por lo que fue finalmente arrestado cuando el joven llegaba a su departamento en el centro de Santiago.

Desde el lugar de trabajo del asesino, sus compañeros no quisieron efectuar mayores comentarios, indicando al medio que Valdés es "un joven callado, que no se relacionaba mucho con sus pares y que una vez le llamaron la atención porque de forma permanente escribía o hablaba por celular".

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