Cerca de las 8.20 horas de este martes, el desaforado senador Jaime Orpis recibió la visita de la directiva de la Unión Demócrata Independiente (UDI), partido al que pertenecía hasta enero de este año, para conocer cómo se encontraba el ex parlamentario tras ser condenado a prisión preventiva como medida cautelar ante las eventuales responsabilidades en el caso Corpesca.

El ingreso a la unidad especial de alta seguridad de Hernán Larraín, se produjo 40 minutos antes del tiempo reglamentario para las visitas estipuladas a la población penal, que van desde las 9.00 a 12.00 horas los días martes y domingo, mientras que los jueves se traslada a la tarde desde 12.00 a 16.00 horas.

Estas actividades se alejan de la rutina diaria que tienen los reclusos dentro de Capitán Yáber, donde tienen un régimen interno que comienza a las 8.30 horas con la cuenta diaria por parte de Gendarmería, para alistarse a tomar desayuno en el comedor, que es uno de los espacios comunes junto con la sala multiuso.

Las actividades de los reclusos que integran la sección de alta y máxima seguridad, continúan a las 11.00 de la mañana con tiempo de esparcimiento que se prolonga por una hora en el patio, lugar que es facilitado por Gendarmería.

Todas estas acciones son las que Jaime Orpis debe cumplir de forma rigurosa por tres semanas, luego que la Novena sala de la Corte de Apelaciones revocara la decisión del 4 Juzgado de Garantía, donde se había estipulado arraigo nacional y arresto domiciliario total.

La sentencia de la Corte de Apelaciones, fue considerada como desproporcionada por el presidente de la UDI, Hernán Larraín, quien tras salir de Capitán Yáber señaló que Orpis no es un peligro para la sociedad.

“En este proceso se ha actuado con una dureza extrema que no corresponde (…) Nosotros consideramos que hay desproporción al estar tratando a alguien como que es un peligro para la sociedad, cuando todos sabemos que no lo es”, señaló Larraín.

Estos cinco días para Orpis en el anexo penitenciario, los pasa entre el dormitorio que comparte con otras dos personas, el baño común y los espacios colectivos que puede seguir compartiendo luego de almuerzo entre las 14.30 y 16.00 horas al aire libre.

Al finalizar el día pueden seguir haciendo uso de las dependencias colectivas, donde hay mesas y sillas plásticas y una televisión al centro del recinto, lo que les sirve como método de esparcimiento, para culminar a las 22.00 horas al interior de sus celdas-habitaciones.