El martes 23 de agosto se conocieron los resultados del bono de excelencia académica que el Sistema Nacional de Evaluación de Desempeño (SNED) entregó a los 2.854 establecimientos educacionales del país, donde por primera vez desde la creación del incentivo económico en 1996, el Instituto Nacional quedó fuera de esta categoría. 

La noticia de la pérdida del beneficio afecta en un ámbito monetario a los más de 150 profesores del instituto, que durante estos dos años (2016-2017) dejarán de recibir cerca de $480 millones, pero también al prestigio para toda la comunidad universitaria, quiénes ya han anunciado acciones de apelación por el resultado.  

Más allá de las medidas que se tomen ahora, para esperar retomar la calidad de excelencia que desde sus inicios se le ha atribuido al Instituto Nacional, es importante tener claro que un 65% del puntaje del Sned para lograr ser un establecimiento con esa categoría, depende de los resultados de la prueba Simce y la superación en los logros educativos obtenidos a lo largo del tiempo. 

Los puntajes obtenidos en el Simce de 8º básico para el año 2014 en la prueba de lectura fue de 295 puntos, generando una baja de 28 puntos desde el 2009, situación similar se vivió con la asignatura de matemática donde en 2014 los estudiantes lograron 320 puntos, 22 menos que en el 2009. 

Es importante hacer hincapié que el abultado porcentaje del Simce fue detonante para perder la excelencia, pero ¿por qué el Instituto Nacional tuvo una baja tan considerable en sus puntajes?

La teoría que ha trascendido y la que expresó el mismo rector del Instituto Nacional, Fernando Soto, es la del “boicot” al instrumento que mide la calidad de la educación. 

“Ellos creen que a través de una campaña de boicotear la prueba pueden manifestar a la opinión pública cual es su parecer respecto de ella, ellos mismos han declarado que no tenían noción de que ese boicot o manera de enfrentar la prueba haciendo sentir en ella su malestar, iba a tener estas implicancias”, señaló el rector Soto. 

Remontándose al 2014, año en que los 8º básicos rindieron el Simce, distintos estudiantes que estuvieron en las reuniones de coordinación comentaron a Publimetro cómo se elaboró rayar las pruebas del Simce, dejarlas en blancos o contestar de forma errónea a propósito, como forma de expresar su molestia por un test de conocimientos estandarizado. 

“En octavo se dieron distintas reuniones donde se reaccionó en torno a lo que era el Simce, donde se definió que la prueba es segregadora, por eso surge la medida de manifestarse, que es importante señalar que no es ni del centro de alumnos, ni de un cargo político, sale de los presidentes de curso que se lo presentaron a la coordinadora de nivel (8º básico)”, expresó el estudiante de 2º medio H, Daniel Jiménez. 

Según explicaron los mismos estudiantes de 2º medio de ahora, los delegados de curso (8º de ese entonces) discutieron sobre el tema a partir de la masividad de la organización “Alto al Simce”, quienes en sostenidas ocasiones comentan su rechazo al test. 

“El cómo se gestó ha venido desarrollándose a partir del año 2013-2014 cuando nace la organización Alto al Simce, donde también vuelven a reaparecer estas reivindicaciones por parte del movimiento social y estudiantil al momento de decir no a las pruebas estandarizadas como el Simce o la PSU”, enfatizó a Publimetro, Roberto Zambrano, presidente del centro de alumnos. 

Otro estudiante de 2º medio, Vicente Salinas, revivió el momento cuando tras reuniones de delegados, se llegó al acuerdo de tomar estas medidas, pero dejando en libertad de acción a sus compañeros.

“En todos los octavos se dieron los diálogos y posteriormente los cursos definían a través de una votación para decidir si el curso daba o no la prueba, pero después de igual forma se daba la libertas de acción a cada estudiantes, los que querían responder lo hacían de buena forma y los que querían manifestarse lo hacían”, agregó el estudiante. 

Luego que los delegados del nivel fueran con esta propuesta, se sometió a votación la decisión, que terminó con que los días martes 11 y miércoles 12 de noviembre de 2014, los alumnos de 8º básico no respondieran de forma óptima sus pruebas Simce, misma situación que se repitió una semana después con los estudiantes de 2º medio.