Luego que se dieran a conocer los tramos de encasillamientos para los profesores en la nueva ley de Carrera Docente con la web que habilita que cada maestro pueda saber a cuál de los cinco tramos pertenece, de acuerdo a su trayectoria pedagógica y los resultados de sus evaluaciones en el portafolio más las pruebas de AEP (Asignación de Excelencia Pedagógica) y Avdi (Asignación Variable de Desempeño Individual), se descubrió que un bajo porcentaje de profesores del país son los mejores evaluados. 

Un 0,7% de los docentes pertenece al tramo experto II y un 4,96% al experto I, lo que quiere decir que los mejores docentes no alcanzan el 6% a nivel nacional, cifra que es preocupante, pero de la que dos profesores de establecimientos municipales son parte: 

Mariel Eleonora Csengery, es profesora de matemática en el Liceo Augusto D`halmar de la comuna de Ñuñoa y con 13 años de experiencia pedagógica logró obtener el grado de Experto II, clasificación que según cuenta no le tomó por sorpresa, ya que por varios años se había preparado para tener buenos resultados, no tan sólo en pruebas estandarizadas, sino que reflejado en la sala de clases. 

“Cuando las personas hacemos lo que tenemos que hacer bien hecho, no es novedad salir en esos tramos, lo bueno de quedar en este tramo es el aumento de la remuneración, que es un merecido reconocimiento, todos los que trabajamos en este colegio hacemos la pega bien hecha, con cariño, amor y calidad, por eso yo decidí de forma voluntaria dar las pruebas Avdi y AEP y en las dos salí destacada igual que en las veces que hice portafolio”, manifestó la profesora que hace clases a estudiantes desde 8º básico. 

Según la docente del Liceo Augusto D`halmar, la clave está en trasladar los conocimientos a la enseñanza que se le entrega a los alumnos, afirmación con la que coincide Ricardo Faúnez, quien es director de la Escuela El Rincón de San Francisco de Mostazal y es parte del 4.96% de los profesores expertos I del país. 

Para Ricardo Faúndez el llegar a ser catalogado como de los mejores profesionales de la educación del país, le ha costado un arduo trabajo con resultados adversos en las primeras evaluaciones en sus portafolios y en sus pruebas optativas, pero que logró revertir con la constancia y el estudio de los años. 

“Desde que empecé con el tema de las evaluaciones hasta ahora, he hecho tres portafolios y en los dos primeros salí básico y luego competente, esto siempre con un afán personal, lo que es un poco anticíclico al resto de los colegas, porque gran parte de los docentes no se quieren evaluar, esto es un espaldarazo a una cantidad importante de años que he dedicado a trabajar y he tomado como perfeccionable”, sostiene el director de la Escuela El Rincón de San Francisco de Mostazal. 

Los destacados profesores comparten que la Carrera Docente es un paso para avanzar en mejoras en las remuneraciones, pero se muestran críticos con la “baja incorporación de horas no lectivas”. 

“Creo que es un buen paso sobretodo en lo económico, pero falta mucho todavía, porque debiésemos quedar posisionados en un mejor nivel del que está”, agrega Mariel Csengery. 

“Es un muy buen mecanismo para hacer diferencias entre académicos de muy buenas prácticas y que tienen el afán de tener mejoras en sus clases y en el desempeño general”, afirma el director Faúndez.