La noche del sábado 30 de abril en Valparaíso, 724 era la cifra de reos que salía en libertad desde la cárcel de la región, luego que la Comisión de Libertad Condicional de la Corte de Apelaciones de la ciudad, les otorgara este beneficio por cumplir con los antecedentes de buena conducta que se pedían dentro del recinto penal. Paralelamente, la misma comisión en Santiago le otorgaba el mismo beneficio a 568 internos en la capital quienes cumplían con las mismas características.

Estas cifras no dejan de llamar la atención, más en la V Región donde estos 724 internos corresponden al 90% de las solicitudes que se hicieron en Valparaíso, alejándose del 7% que se habían visado el año 2015 en el mismo recinto penal. En este caso son reos que han cumplido la mitad de la condena y que presentan una conducta “intachable”, junto a otros factores como que han desarrollado diversos oficios, o han participado de talleres y laborales educacionales. Lo mismo sucede en Santiago donde de los 1.768 internos postulados, el 32,1% recibió la libertad sumando 568 internos a los 724 de Valparaíso, según cifras que publicó el diario La Tercera.

A pesar de que esto corresponde a una práctica habitual en los recintos penales, no pasa inadvertido no solo por la alta cifra de beneficiados con libertad condicional, sino que por antecedentes concretos como que uno de ellos, Luis Deila Basaez (39), fuera detenido por robo por sorpresa a menos de 24 horas de haber salido de la Cárcel de Valparaíso.

“Para los que conocemos esa cárcel el nombre del reo era bastante conocido, apenas vi su nombre me di cuenta que no hubo un trabajo consciente sobre la postulación de ese interno”, afirma el sargento 2º Joe González Barraza, presidente de la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes de Chile (Ansog). Agrega que dado el contexto “ellos utilizan a su antojo los beneficios dentro de los recintos carcelarios, y es muy fácil que modifiquen su conducta para obtenerlos. Manejan al revés y al derecho la normativa vigente, las leyes y reglamentos mejor que un abogado…aquí vemos claramente el resultado”.

Sobre el egreso masivo de internos, el Presidente de Ansog cree que lo único que hace es engrosar el porcentaje de reincidencia anual que existe en Chile y que la principal preocupación debería apuntar hacia ese tema. “De las 20 mil personas que son dejadas en libertad condicional, el 60% reincide. Esas son las cifras que deberían tomarse en cuenta considerando la agenda corta contra la delincuencia, donde solo ven si aumentan penas a qué instituciones se les da más atribución, pero no va de la mano con medidas que modernicen el sistema penitenciario”, explica.

Además hace énfasis que la situación que se dio en el complejo de Valparaíso no tuvo un adecuado tratamiento. “No está claro por qué aumentó el número de internos beneficiados. Hay que entender que esa unidad está hacinada, con altos niveles de violencia y pocos programas de reinserción social focalizados, por lo que esta medida no se justifica. No debería investigarse si hay mano blanca respecto a las autoridades penitenciarias que hacen informes favorables que mejoran la posibilidad de los reos a optar a la libertad, lo que sí debería investigarse es cómo ha cambiado, de forma que nos permita anticiparnos a este éxodo masivo sin tener cargo de conciencia sobre si van a reinsertarse en la sociedad o si es una forma de librarnos del hacinamiento que existe en las cárceles chilenas”, agrega.

El Sargento 2º es claro en decir que hoy a la calle salen personas que no han recibido un tratamiento adecuado ni sistemático, tanto en Valparaíso, como en Santiago u otras regiones. “Cuando hay sistemas que no miden bien la proyección de los internos una vez en libertad, cuando no hay buenos instrumentos que nos permitan asegurar su reinserción, que vuelvan a delinquir es resultado de un mal manejo”.

Además se refiere al estado actual de la institución que integra. “Hoy nos encontramos en un momento muy crítico respecto a lo que pasa en Gendarmería. Somos el último interés de los Gobiernos de turno, pero principalmente de este, bajo la administración de la ministra Javiera Blanco”, afirma.

“Chile tiene que hacerse cargo del sistema penitenciario, tenemos que imitar a otros países que han tenido resultados exitosos como República Dominicana en donde ellos han llegado al 2,3% de reincidencia delictiva. Nosotros tenemos el 60%, muy lejos del nivel que es el que quisiéramos alcanzar. Creemos que están las herramientas humanas en nuestro personal, pero que en definitiva es el estado y el Gobierno de todos los que no ponen el acento para que eso se logre”, finaliza.

PB/MC