Según el informe “Ausentismo laboral y uso de la licencia médica”, de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, elaborado en marzo de este año, los trabajadores del sector salud tienen un alto ausentismo laboral producto de licencias médicas curativas, alcanzando un promedio de 21,4 días el año 2015.

Las principales causas son por problemas del sistema osteomuscular que representan un 18,6% de los reposos, enfermedades respiratorias (15,9%) y trastornos mentales o del comportamiento (14,6%). Adicionalmente hay un 18,3% de licencias otorgadas con diagnostico “no informado”.

En el documento se señala que en el 2015 se otorgaron 420.107 permisos de reposo por enfermedad curativa, lo que representa un 74,5% del total de subsidios por incapacidad laboral presentados en el sistema de salud público. Mientras que 22,5% fueron maternales.

Respecto de la cantidad de días de inasistencia laboral se registra un aumento de 15% en los últimos tres años, pasando de 18,6 días/año hasta 21,4. Esta cifra se encuentra sobre los días de reposo promedio nacional que alcanza a 10 días considerando todos los sectores productivos, de acuerdo con los datos proporcionados por la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso).

Según explicó el superintendente Claudio Reyes, "una cosa son los días de licencias y otros los días pagados. En días pagados, en privados son 7,6 días y en el sector público 8,4 días. A eso hay que recordar que hay tres días que no se pagan, entonces se podían agregar tres días más”, dijo.

Problemas más allá de la salud

En el informe de la Subsecretaría de Redes se advierte también que detrás de algunos de los casos de licencias médicas registradas se enmascaran otros problemas de los funcionarios más allá de los de salud, como por ejemplo, dificultades en el trabajo, familiares u otras.

Los días con mayor inasistencia laboral son los lunes y que particularmente las licencias médicas se concentran en el grupo de trabajadores entre 24 y 34 años, mayoritariamente mujeres.

Al analizar las cifras por Servicios de Salud, se advierte que hay algunos establecimientos donde el ausentismo incluso es superior al promedio, llegando a casi un mes, como son: Metropolitano Central con 27,5 días/año; Metropolitano Norte (27,3 días) y Metropolitano Oriente (27,8 días), todos ellos de Santiago. En el lado opuesto, se encuentran Valdivia y Reloncaví con 11,3 y 16,1 días/año, respectivamente.  

Para las autoridades de salud la cantidad de días de licencias médicas constituye una preocupación. Según se indica en el propio estudio, el ausentismo es “una variable que amenaza la integridad del sistema, por cuanto los días de ausencia de un funcionario, tanto en los servicios clínicos como en las unidades administrativas, repercute sobre una serie de factores entre los que destacan la sobrecarga de trabajo al resto de los funcionarios, deteriorando la oferta de salud y calidad de atención; a la vez que provocando pérdidas económicas al sector por la no recuperación de subsidios”.

Al respecto, se observa un incremento del gasto en el pago de “horas extraordinarias”, afectando a todos los Servicios de Salud, pero muy particularmente a los del área Metropolitana. Esto como consecuencia de la contratación de personal de reemplazo para suplir a los funcionarios con licencia médica, esto con el fin de mantener la oferta de servicios a la población.

Específicamente, los recursos asignados en la glosa presupuestaria vigente para el pago de horas extraordinarias es de M$ 40.588.695, pero en la realidad se destinan M$ 91.581.907, es decir, 125% más que el ítem originalmente autorizado que asciende a M$ 50.993.212.

Esto además debe ser visto en la perspectiva que la expansión anual de cargos sube desde 2.699 el año 2014 a 4.374 en 2015.

Sobre este punto, el director del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián (IPSUSS), Manuel José Irarrázaval sostuvo que esta es una situación muy grave y compleja, ya que “se afecta el legítimo derecho al reposo curativo,  al presentar éste un constante y descontrolado aumento, y sobrepasar con creces los promedios de otros sectores productivos nacionales e internacionales, indudablemente se deteriora seriamente la productividad del sector salud y  sugiere que esta es una de las manifestaciones  de la debilidad de la gestión del sector”, afirmó.

Finalmente, Irarrázaval agregó que “la gran diferencia de ausentismo entre los distintos servicios de salud, 11,3 y 16,1 días/año (en Valdivia y Reloncaví) v/s los 27,3 y 27,5 días (en Metropolitano Norte y Central), hacen difícil suponer un factor patológico sistemático que afecte a todos los funcionarios del sistema público de salud y menos aún, a factores vinculados a débil infraestructura local”.

PB/MC