“Hay una realidad que no podemos seguir negando: el actual modelo de crecimiento, heredado de la revolución industrial, no es sustentable. Y no disponemos de mucho tiempo para tomar las medidas que nos permitan poner fin al cambio climático”. Con estas palabras, que dan cuenta del sentido de prioridad que debe tener para las naciones el cambio climático, la Presidenta Michelle Bachelet dio cuenta a los Jefes de Estado presentes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22), que se realiza en Marrakech, Marruecos, las medidas que ha tomado Chile con respecto a este complejo escenario.

La Mandataria dio cuenta de tres medidas que ha adoptado el país con el fin de dar acuerdo a lo pactado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). En este sentido, Bachelet anunció la creación de una Agencia de Cambio Climático encargada de articular acciones de mitigación y adaptación, la cual estará a cargo del ingeniero agrónomo Juan Ladrón de Guevara; una Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales, cuyo objetivo será disminuir la vulnerabilidad que genera la desertificación, la degradación de suelos y la sequía, y por último, anunció la decisión de impulsar que en 2050 al menos el 70% de las energías provengan de fuentes renovables. 

“Todas estas acciones reafirman nuestra voluntad de seguir contribuyendo a un futuro sostenible, a través del diálogo multilateral y compromiso de todos los sectores”, manifestó la Jefa de Estado.

El ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, quien acompañó a la mandataria a la cita junto al Canciller Heraldo Muñoz, hizo entrega de la Tercera Comunicación Nacional y el Informe Bienal de Actualización, ambos informes recopilan las acciones realizadas por Chile en los últimos 5 años.  

Los documentos dan cuenta del aumento en nuestro país en la emisión de gases de efecto invernadero, los cuales crecieron, entre 1990 y 2013, en 109,9 millones de toneladas de CO2. Un 19,3% desde 2010 y 113,4% en comparación a 1990. Las principales fuentes emisoras provienen del sector energía, que representa un 77,4%. En particular, la generación de electricidad representa el 31,3% del total de emisiones, el transporte terrestre 19,8%, agricultura 12,5%, procesos industriales 6% y residuos 4,1%. 

Las misivas, además, destacan el rol como sumidero de gases de efecto invernadero que cumplen los bosques nativos y plantaciones forestales, que absorben en nuestro país 39,8 millones de toneladas de CO2 al año.

 

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