La Presidenta Michelle Bachelet analizó la crisis política que se vive tanto en el país como a nivel mundial, llamando a las colectividades a reestablecer la confianza con la ciudadanía.

En entrevista con el diario El País, la Mandataria señaló que tiene "la impresión de que la crisis de la política es universal. En Europa pasa lo mismo. Los partidos tenemos que replantearnos todo. La democracia representativa por sí sola ya no da respuesta a los anhelos de la gente de ser parte constructora de la sociedad. Por eso nosotros en Chile estamos haciendo un proyecto constituyente desde abajo hacia arriba".

Consultada respecto a que si se puede gobernar con una valoración tan baja, afirmó que "primero uno tiene que cumplir con los compromisos que ha tomado. Y mirar como restablecer confianza. La desconfianza es con la política, pero también con el mundo empresarial, con las instituciones religiosas. Hay un cuestionamiento a la élite".

"Las élites latinoamericanas tienen que remirarse, recuestionarse qué estamos haciendo y reinventarse para seguir jugando el rol que corresponde a los partidos políticos, la única organización que puede ofrecer a una nación una idea colectiva. Necesitamos una política cercana, limpia, transparente, preocupada por las personas", agregó.

En el marco de la recientemente finalizada cumbre de la Alianza del Pacífico, Bachelet expresó que "la Alianza se crea en 2011 por cuatro gobiernos que comparten valores. Esto fue antes de mi Gobierno pero nosotros los compartimos también. Creemos en la democracia, los derechos humanos, la inclusión, y el valor de una economía abierta. Chile ha entendido hace muchos años que somos 17 millones de personas, no podemos depender de nuestro mercado interno. Hemos salido al mundo, tenemos acuerdos con países que representan el 80% del PIB mundial. Nosotros intentamos en mi Gobierno anterior hacer el arco del Pacifico, pero eran muchos países y no nos poníamos de acuerdo, no avanzábamos".

"Pero finalmente se pusieron de acuerdo México, Colombia, Perú y Chile y empezaron a avanzar. Le confieso que cuando yo hacía campaña preguntaba ¿qué es esto de la Alianza del Pacifico? Me preocupaba que se veía como un movimiento ideológico que daba la espalda al resto de la región. Pero en la primera reunión en México a la que fui como presidenta me di cuenta de que esto es un acuerdo comercial con movimiento libre de personas, de productos, muy pragmático", añadió.

Sobre el giro hacia el liberalismo en la región, la Jefa de Estado indicó que "nosotros respetamos las decisiones de cada país. Chile siempre ha creído en el libre comercio, lo hemos defendido con fuerza. Muchos países con presidentes de izquierdas nos pidieron en el pasado apoyo para hacer tratados de libre comercio, para ver nuestra experiencia, trabajamos con muchos de ellos. Siempre explicamos por qué para Chile esto ha sido positivo y no negativo".

Asimismo, opinó respecto a cómo la globalización ha incrementado la desigualdad a nivel mundial, usando los ejemplos del Brexit y de la campaña presidencial de Donald Trump

"Detrás del Bréxit y del éxito de Donald Trump hay algo claro, y esto es más viejo que el hilo negro, lo hemos sabido siempre: la globalización ha incrementado las desigualdades. Pero la globalización es un hecho, no va a desaparecer porque no me guste. Estamos conectados por todos lados. Tenemos desafíos enormes que no podemos resolver solos los países. Una de las conclusiones que sacamos del Brexit y del ascenso de Trump es que tenemos que introducir políticas para que lo que traen de positivo los acuerdos de libre comercio resulten en una prosperidad compartida, que se puedan generar políticas de inclusión, que la gente no quede fuera de los éxitos. ¿Quién vota por Brexit? Mayores de 50 años, zonas rurales con peor educación, gente cuyas fábricas no pudieron competir por la globalización y tuvieron que cerrar. Este es un llamado de atención para que el libre comercio se use para políticas de desarrollo y para no dejar a nadie fuera del progreso", concluyó.

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